1.9.08

Otra marcha

El sábado tocó la tradicional cantina de las fiestas patrias. Me fui con mis amigos y, como siempre que vamos la pasamos muy bien, bebiendo, comiendo y jugando dominó. Nos juntamos en algún restaurante del centro de la ciudad de México y de allí decidimos hacia dónde migrar para con-beber. Es común que coincida nuestra reunión con algún evento en el Zócalo de la capital: conciertos, manifestaciones, exposiciones... Este sábado nos topamos con la Marcha por la inseguridad organizada por los medios de comunicación y secundada por la clase media (esa que nunca sale a manifestarse).

El análisis sociológico es interesante. Primero, ¿contra quién es la manifestación? ¿La inseguridad? ¿El gobierno? ¿Cuál? ¿Los delincuentes? ¿Las empresas que malpagan a sus empleados? ¿Los políticos que dejaron crecer la impunidad en el país? ¿El narcotráfico? ¿Los pobres? ¿Contra quién?

El enojo social fue detonado por la exposición masiva del caso del niño Martí, el hijo adolescente del empresario de Deportes Martí, a quien secuestraron y tras pagar sus padres 5 millones de pesos por su rescate, lo encontraron muerto en una cajuela un mes después. Indigna, claro que sí. Sin embargo, el caso del niño Martí es uno entre miles que existen en la República Mexicana. Ofende que el estatus de esa persona sea la que recibe tal exposición mediática, mientras alguien de menores recursos, con la misma desdicha, ni siquiera es tomado en cuenta. Tal vez sólo como estadística.

El problema mexicano es muy simple: la corrupción. Como ésta se encuentra en todos los niveles, entonces es imposible erradicar el mal. Es, literalmente, un cáncer social. ¿Cómo defendernos si los mismos policías son quienes secuestran? ¿Pero cómo exigirles ética a los policías si sus superiores y empresarios tampoco la tienen? El salario de un agente del orden público es risoria comparada con lo que cualquier jefe delegacional gana. ¿Que en México la iniciativa privada no puede hacer nada para poner el ejemplo? ¿Seguiremos esperando a que papá gobierno nos resuelva nuestros problemas? ¿Seguiremos resentidos hacia el resto de la sociedad? ¿Viviremos por siempre con el estigma del conquistado?

Al salir de la cantina buscamos un metro abierto para llegar a nuestras casas. En la búsqueda terminamos formando parte de la marcha, de esa que piensa que ya lo logró todo por caminar unos kilómetros y encender una veladoras y gritar: "Si no pueden, que renuncien". Nosotros fuimos parte de la marcha que buscaba irse de la marcha, porque la incongruencia desollaba la dignidad.

17 comentarios:

Enrique G de la G dijo...

Hoy salió una nota en la prensa alemana (FAZ) sobre la marcha. No sabía, pero según esto hay más secuestros en México que en Colombia "y" en Irak (no entendí si el "y" era un "o" o un "más"). Según esto, en este año van más de 2000 asesinados en México.

isolino dijo...

Pero estás o no de acuerdo con la marcha?

Roberto dijo...

Kics, desconozco ese dato, pero es cierto que hoy, 2008, la inseguridad que se percibe es mayor que la que se percibía hace un par. Lo indignante es que para meter una denuncia hay todo tipo de trabas que impiden su ejecución.

Isolino, según yo quedaba claro en mi conclusión que no comparto la idea de la marcha que se efectó el pasado sábado.

isolino dijo...

Ahora no me queda claro por qué.
Sí, leí en El País que en México hay más secuestros que en Iraq

Roberto dijo...

¿Por qué no estoy de acuerdo con la marcha?

Dos razones fundamentalmente:
1. No creo en las manifestaciones masivas como medios para exigir derechos. Esos se exigen siendo derechos, honestos y trabajadores.

2. Esta marcha en particular está influenciada por la excesiva exposición mediática a un caso particular. Los medios de comunicación no deben ser quienes gobiernen al país --o a la masa.

isolino dijo...

Ok. Me parece que estás siendo clasista, intolerante y radical; se nota que en general te incomoda el asunto del caso particular del niño Martí, que era hijo de un millonario empresario y que sólo cuando él murió ahora sí se hace el escándalo y hay gente que ha ssido secuestrada y asesinada y robada y nadie pela, ¿no?
¿Has oído hablar de la gota que derramó el vaso? El caso del niño Martí es la gota y menos mal que sirvió para que todos nos arrancáramos a la calle, otra vez, para exigir. Afortunamdamente, el "estatus", como dices, de esta persona dio voz a quienes no la tienen. Ahí está la marcha.
Contra tu punto uno. Las manifestaciones, más que medios para exigir derechos, son signos, símbolos. Te pongo un ejemplo. Según sé, te acaban de festejar tu cumpleaños en la oficina donde trabajas. Eso no era necesario para que tú supieras que tus compañeros laborales te estiman y quieren bien, para ello bastaba que te lo dijeran y punto: "Oye, Rober, te quiero y te felicito por tu cumpleaños". Sin embargo, se reunieron todos en torno a una mesa, partieron un pastel, te cantaron las mañanitas y te abrazaron. Esa manifestación no era necesaria, pero sí simbólica.
Lo mismo pasa con la marcha. Si bien no es necesaria para exigir derechos, sí lo es como un símbolo del que se desprendadn los efectos jurídicos y sociales que faltan. Sólo en un mundo idoneo funcionaría tu solución. En España, por ejemplo, la gente ha salido a las calles para expresar su inconformidad y hartazgo de ETA. Lo mismo en otras comunidades del mundo. Estoy en total desacuerdo con tu punto y me enfada que lo veas como no-necesario. Tomar la calle es un signo.
De la dos, tampoco me parece que tengas razón aunque te concedo una parte -que has expresado mal-. No son los medios, sino las dos televisoras más grandes de México las que parece que nos gobiernan. Aquí podría estar de acuerdo contigo. Sin embargo, la exposición mediática era parte de la marcha, es decir, fue el apoyo de difusión. Los medios fueron una herramienta de la sociedad.
Además, me parece contradictorio que menciones a papá gobierno y critiques la marcha.
También me parece contradictorio que preguntes sobre el resentimiento cuando parece que lo estás hacia la mracha.
No sé a qué te refieres cuando preguntas sobre si viviremos por siempre con el estigma del contquistado.
No me parece que la gente que participó piense que por caminar unos kilómetros, como dices, que ya lo logró todo. Es, de nuevo, el principio de un reclamo social al que debe darse seguimiento. Es un símbolo. La marcha es lo que se ve y debe verse para empezar a resolver el problema.
Reconsidera tu animadversión, querido Yong.

Black Strawberry dijo...

Uy, parece que Isolino se ha enojado. Me pregunto si se vistió de blanco y fue a la marcha. Sólo por curiosidad.
Yo tengo varios puntos. Primero, lo que le hicieron al niño Martí es terrible, indignante y demás. No creo que necesitemos más casos, con uno es suficiente. A veces hablamos de números con frialdad. No importa cuántos sean sino que sucedan esas cosas, pero peor aún, que el sistema gubernamental sea tan deplorable. Tanto, que creen que por cambiarse un nombre vamos a creer que algo ha cambiado.
Al gobierno hay que confrontarlo y hacerle ver de alguna manera que no nos sentimos representados ni protegidos por él. Si el caso Martí sirve para eso, enhorabuena. Que su caso hable por todos los que han sufrido algo semejante. Y nos cuestione a todos los demás.

Pienso que manifestarse y salir a las calles es una parte de la libertad de expresión y de alzar la voz, siempre y cuando no se haga un lunes a las siete de la mañana para desestabilizar a toda una ciudad. La hora fue adecuada y eso es de alabarse. En lo que estoy de acuerdo con Roberto es que no es posible levantar la voz un día y al día siguiente pagar injustamente a tus empleados o cosas semejantes.
POr otro lado, yo suelo desconfiar de nuestras televisoras, algunos periódicos y las radiodifusoras. En pocas palabras, creo que no dan paso sin huarache y que todo tiene una razón económica detrás.
Nuestra situación como país es intolerable.

Roberto dijo...

Querido Isolino,

Por fin me doy un espacio para responder a tu crítica (tú sabes, el trabajo me absorba).

No concedo que las manifestaciones sean un signo o un símbolo. En eso se han convertido a partir de la politiquería que hay detrás. Las manifestaciones con un cúmulo de gente que, transformada en masa, es irracional. Son movidos por sus emociones, sus pasiones e incapaces de generar razonamiento alguno. Para mí eso no es legítimo. Pienso que no es el medio racional por medio del cual exigir nuestros derechos.

Ocupar calles jamás lo consideraré un acto racional. Impedir la libertad de otros a hacer con sus automóviles es agredir sus derechos. Allí existe una contradicción. Y me vale madres si esto sucede en España, Francia, Estados Unidos o Timboctú, una manifestación como la hecha el sábado pasado es un acto anticonstitucional en tanto que viola los derechos de otros ciudadanos.

El caso del niño Martí, sí, fue la gota que derramó el vaso y no estoy enojado, ni resentido, ni clasista, ni radical. Simplemente creo que es una manipulación mediática por los intereses económicos de las grandes empresas versus los verdaderos y auténticos intereses de la población.

Mi cumpleaños y varias cosas más que pusiste son ad hominems que no discutiré en este momento.

Finalmente, ¿por qué tanta molestia hacia mi postura anti-marchas? El pueblo tiene derecho a manifestarse; por eso, debe hacerlo racionalmente y no como acarriados por un discurso político, una emoción intestinal o una difusión mediática. Sapere aude.

JE Rivadeneyra dijo...

mmm… Isolino, y yo no estoy de acuerdo contigo, ¿por qué? ¿Clasista? Muy probablemente; pero te equivocas al decir que lo del niño Martí (mártir pa´ los cuates) fue la gota que derramó el vaso, cada secuestro es un hecho suficientemente dramático, para ser la gota que derramó el vaso, además, pudieron haber 1000 secuestros más antes que el del niño con varo y no habrían sido la gota que derramo el vaso, hizo falta que secuestraran a alguien con suficiente poder para poder hacer ruido (como cuando le robaron el coche a la mamá de Lázaro Cárdenas mientras era jefe de gobierno del d.f.), así se mueve México mira pongamos de ejemplo, a mi me han asaltado 4 veces, pero el día que asalten a… no se, la hija de algún delegado, verás como si se arma un relajo, ami me podrán seguir asaltando sin que sea la gota que derramó el vaso, y justo será la gota que derramo el vaso el día que asalten a alguien que más o menos tenga poder.

Ahora, respecto de lo del símbolo; para ti, puede ser un símbolo, pero… ¿enserio crees que todo mundo pensó que era un símbolo? Yo creo que no, muchos si fueron esperando que algo cambie (y eso no va a pasar, al menos no por marchar, lo único que creo que pasó por la cabeza de los corruptos y delincuentes fue, “a mi su pinche marcha me la pela”) eso quiere decir, que además de lograr bajar unos kilitos por la caminata, se expusieron a las burlas de sus agresores, yo personalmente creo que “la marcha esa no sirve pa´na´” pero eso si, a los que fueron, los hace sentirse mejores, sentir que están haciendo algo (cuando realmente no están haciendo nada).

Para la fresa negra, tengo sólo un comentario “Pienso que manifestarse y salir a las calles es una parte de la libertad de expresión y de alzar la voz” yo creo que alzar la voz está bien, siempre y cuando se haga como inteligencia y no para gritar “bbbeee” (en una marcha y vestidos de blanco, eso si que es ganado).

Enrique G de la G dijo...

Ah, qué la canción, me estaba perdiendo de este debate, caray.

1. Leí ayer en "El Universal" que el número de asesinatos en México es de casi 2700 en estos primeros ocho meses cumplidos del año. Nomás para completar lo anterior.

2. Me tocó estar en los bombazos de Madrid el 11-M y fui a las calles al día siguiente bajo la lluvia a protestar contra los ataques. Es, como dice Isolino, una medida extrema que no deberíamos tomar si las cosas funcionaran, como quiere el platónico de Chunga (y quisiéramos todos).

3. El problema es que como, las palabras, también las marchas ya se nos gastaron en México y perdieron el poder simbólico (pero no sólo simbólico) que tienen. La diferencia de esta marcha (y otra que hubo hace unos años) es que no fue de acarreados por políticos o sindicatos, sino de las diferentes clases medias, organizada por la clase media más pudiente.

4. Lo del chavito Martí es una mentada de madre, como lo es también el caso del otro chavito (guardando las distancias) cuyos papás tuvieron que pagar el rescate en plena marcha, como lo son todos los secuestros. Si eso está de la chingada, la actitud dizque resolutiva-del-problema de los políticos empeora la cosa.

5. Me parece significativo que la clase media se haya organizado para algo buscando un camino alternativo (marcha) al del camino legal, simplemente porque no funciona. Es lo que llaman "sociedades intermedias", y que necesitamos tanto en México ante la ineficacia y corrupción de la clase política. (Mutatis mutandis es lo que intentan hacer en Monterrey para salvaguardar la Huasteca, patrimonio de la UNESCO, porque unos tipejos quieren construir allí sus edificios y darle en la madre).

Esto da para mucho. Chunga, júntate más con Isolino, jeje...

Roberto dijo...

Jajaja, el problema, creo, es que me junto demasiado con Isolino.

Diste en el clavo Kics, mi platónico ser me impide pensar de otra manera (de hecho, este mismo tema lo analizo en mi tesis de licenciatura, precisamente). Y sigo pensando que la masa es un ente sin razonamiento. La marcha es interesante como experiencia estética, ver el Zócalo con las veladoras y a la masa blanca caminando y gritando, definitivamente enchina el pellejo.

Buscar otro medios, ok, pero creo que el punto no es buscar otros medios, sino exigir que se cumpla el correcto. E insisto, mientras los grandes empresarios sigan fomentando la corrupción al no pagar impuestos y mover primeros sus intereses sobre los intereses del resto, no importa cuántas marchas, peticiones y discursos legales existan, sencillamente no funcionará nada.

Por eso decía en mi entrada, el problema de todo está en la corrupción. Es cierto que fue la clase media y una sociedad civil (México unido contra la delincuencia AC) quienes organizaron y salieron a manifestarse (eso está bien). Lo que critico es 1) el medio y 2) la información mediática que abunda sobre el tema de la delincuencia en México (pareciera que las televisoras y demás medios bajaron sus ventas y rating y ahora quieren recuperarlo mediante el miedo social).

No estaría tan seguro de afirmar que no fueron acarreados (concedo que no a la manera perredista). Sin embargo, su motivación fue una emoción y no un razonamiento. Repetían las palabras de Alejandro Martí.

Una queja contra la inseguridad nacional de forma racional, considero que podría ser un día entero de huelga (no comercios, no gente en la calle, todo cerrado, cual ciudad fantasma). No afecto a nadie, manifesto mi punto (incluso creo un gran símbolo, para que Isolino esté contento) y utilizo mi razón, no mis intestinos.

Saludos y espero que esto continúe, porque se puso bueno...

El Viejo dijo...

La marcha fue generada por el caso de un padre que no denunció a las autoridades el secuetro de su hijo y luego reclamó a las mismas que si no pueden renuncien. Asistieron también otras víctimas que tampoco denuncian, no votan, generan y mantienen la desigualdad pues no pagan un centavo más del salario mínimo. Se pueden y deben hacer mucho más cosas que marchar y quejarse.

isolino dijo...

@ blackstrawberry
Sí me enojaron las "razones" de mi querido Chunga al respecto de la marcha. Ayer tuvimos una conversación de ventana y me percaté que para él la marcha del sábado pasado es la misma que la de los 400 pueblos o las huestes de AMLO. Es evidente que se equivoca. Coincido con Quics (cuyas observaciones siempre iluminan) en que el peso de la expresión es lo que aquí iimporta, por eso insisto en que es un símbolo.

@Chuguita
Las calles son de todos. Pienso que cuando dices que la marcha del sábado pasado es irracional y pasional estás omitiendo muchos elementos importantes que dieron origen. Al ser incapaz de matizar al respecto, tu opinión carece de validez para una discusión seria. Como de entrada descalificas a la marcha calificándola de "irracional y pasional", movida por discursos políticos, eres incapaz de ver el fondo de esta expresión social en concreto, en la que no hubo "acarriados" (sic.) sino personas convencidas de la importancia y el peso de la manifestación.
(México Unido no es una sociedad civil)

@je rivadeneyra
Una de las quejas del Chunga es que el secuestro de un potentado fue la razón principal de la marcha, por eso digo que es clasista. Pienso que no todos somos iguales y que hasta la basura se separa: yo no tengo el mismo poder de convocatoria que el señor Martí y celebro que se haya convocado (por tercera vez) a una manifestación así. Por eso digo que fue la gota que derramó el vaso.
Tú no te acuerdas de la de 1997, motivada por las mismas razones, ni la marcha de 1988 por el fraude electoral, pero todos esos símbolos han ido delineando a esta sociedad y las veces que sean necesarias la gente de a pie tomará las calles en reclamo.
No me parece procedente tu comentario para blackstrawberry: no es un asunto de seguir como borrego, sino de profundas convicciones ciudadanas. Es como si alguien criticara tu apariencia diciendo que eres un borrego de los movimientos rebeldes de los sesenta y setenta que ni siquiera viviste.

@Todos
La marcha es un gesto social indispensable por encima del niño Martí, su papá o los abstemios que no votan. La peor actitud siempre será la platónica.

Roberto dijo...

A ver, mi muy estimado Isolino, con Platón nadie se mete. Ahora sí llegaste muy lejos.

Nada más me desocupe un poco y te contesto bien, con paciencia y sapiencia, como lo mereces.

Roberto dijo...

Hoy me enteré en una publicación tipo Publímetro pero de espectáculos (creo que justo así se llama, Espectáculos) que el sábado pasado estuvo Claudia Lizaldi en la marcha. Tal vez sí debí asistir para marchar a su lado y presenciar el símbolo de la belleza femenina.

isolino dijo...

muy poco espíritu combativo. Qué decepción!

James Joyce dijo...

El pueblo unido es uno de los mejores recursos que tiene la clase obrera para manifestarse. La lucha individual y silenciosa contra los magnates no sirve de nada.

Saludos!