26.11.08

Autobuses escolares

Seguro me conseguiré otra reprimenda por parte de uno de mis lectores más constantes, pero tambien más irreverentes.

Procuro comer en mi casa todos los días. El trabajo donde estoy me lo permite: vivo como a 5 kilómetros de mi oficina, tengo coche y tengo dos horas para salir a comer. Últimamente he encontrado más tráfico del normal...cuando hacía quince o veinte minutos a mi casa, ahora hago entre media hora y 45 minutos. Inaudito. Existen varios factores, del cual destaco que mi salida del trabajo para ir a comer coincide con la salida de los niños de la escuela.

Esta ciudad es un caos...eso es un lugar común. El tráfico es asqueroso y la contaminación aumenta. Una forma de evitar esto sería hacer obligatorio el transporte público para todos los alumnos de kínder a sexto de primaria (a partir de secundaria ya pueden tomar el transporte público para llegar a sus casitas). Dentro de la colegiatura debería venir incluido ese gasto. Por cada camión de escuela nos ahorraríamos entre 20 y 30 autos. El costo es evidente.

El gobierno de esta ciudad, en lugar de establecer políticas estúpidas como el No Circula --que aún más estúpidamente se extendió al sábado-- debería pensar en verdaderas soluciones contra la contaminación. Una es esta que propongo. Hay varias más, pero por ahora me conformo con que ejecuten esta.

9 comentarios:

isolino dijo...

Unidad

Tú único lector

Roberto dijo...

Vamos, entiendo que tengas un enorme concepto de ti mismo, pero tú y yo sabemos que este espacio tiene al menos tres lectores: Tú, Saúl y Kics. Reitero, al menos.

isolino dijo...

Tíldes

Hablaba de ti, no te fijaste?

Roberto dijo...

Signos

Buena y acertada observación. Sin embargo, ¿ya adoptaste el sistema anglosajón de interrogación? Con esta última falta de ortografía, también pude haber pensado que la primera lo era...

isolino dijo...

Tautologías

Como tú digas

Roberto dijo...

Me pregunto: ¿quiere decir que todas las respuestas aquí son mías?

isolino dijo...

India

En Plataforma Michel Houllebecq ataja el asunto del turismo sexual. Una novela devastadora que deja el alma en la lona.

Bajo la trama de la vida en función del turismo, el francés propone el terrorismo como el "castigo" fortuito a quien se empeña 100% a esta evasión exagerada: él se enamora, ambos salen a la noche asiática, ella muere en un bombazo.

Saulo dijo...

Pues si chunga, tienes razon que te iban a llover chingadazos por tu propuesta.
Por que quieres que los demas pierdan sus libertades para favorecer la tuya? por que no mejor propones que las compañias asi como por la que trabajas tenga un camion que pase por sus empleados y luego los lleve a su casa?
Te propongo que agarres una bicicleta. Cinco km se deben de recorrer en menos de 20 minutos.

Roberto dijo...

Lo que sugiers, Saúl, no me parece descabellado. De hecho, juntaría ambas propuestas. En ambas estoy sacrificando algo: en la primera tener que pagar más por la colegiatura de mi hijo (que sí usa transporte escolar por la tarde) y la mía al no venir al trabajo en auto.

Pero de acuerdo, es más ecológico así.