11.4.08

El bien morir

Hoy se publicó una encuesta con los resultados en torno a la eutanasia o bien morir. De acuerdo con el estudio 59% de los mexicanos están de acuerdo con aplicar la eutanasia. Curiosamente los porcentajes de aprobación más altos provienen de aquellos entre 18 y 45 años, los que están lejos de la probabilidad de encontrarse en un caso en el que se tenga que decidir si deben seguir o no conectados. Las personas de más de 56 años desaprobaron en 50% la decisión por su vida. Por supuesto que siempre será más fácil decidir entre la vida y la muerte cuando esta última se nota lejana. ¿A ti te gustaría que te desconectaran o "durmieran" si no tuvieras la capacidad para tomar esa decisión?

3 comentarios:

Revista Calma ¡Participa! dijo...

Yo estoy en contra de la eutonasia para todos excepto para mi. No me fio del gobierno ni de los medicos.

Jesús

Isaias dijo...

Jaja, bueno, no hace falta estar jubilado para desear morir cuando compruebas que tu vida es completamente inutil para ti mismo. Un joven también puede quedar tetraplégico, desfigurado o puede sufrir un dolor crónico imposible de superar. Creo que la clave no es pensar si aceptaríamos la eutanasia en nosotros, si no tener la posibilidad de acogerse a ella. Son esa clase de cosas que no sabes decidir hasta que te enfrentas a ella. Que haya derecho no quiere decir que se tenga que hacer por obligación. Seguirá habiendo personas que crean que su vida aun sigue en pie, otras que no, pero es el derecho de elegir el que se exige. Y precisamente por ser una situación en la que no nos podemos identificar, no somos quien para negar nada.

Black Strawberry dijo...

Creo que aquí hay dos niveles de discurso: el caso de decidir por la vida de otro, alguien que no puede hacerlo por si mismo porque está en coma, en estado vegetal, etc. O, decidir en un caso extremo, por ejemplo la paraplejia, por uno mismo.
Otro caso sería el de la francesa con la cara desfigurada a causa de un cáncer bastante anómalo, no sé si te enteraste del caso, pero pidió al gobierno francés el bien morir y se lo negaron; poco tiempo después apareció en su casa muerta y las causas no fueron naturales.
Por otro lado,condidero que las leyes no deben determinar nuestras actitudes. La gente que no está a favor de la autanasia debería precuparse más por la falta de sentido que sienten algunas personas por su vida y no por la legalización. El hecho de que haya una posibilidad no obliga a nadie a actuar.