Sólo diré que me parece un abuso que cobren los estacionamientos. Lo mínimo que pueden restaurantes y supermercados ofrecerle a la gente que asiste a sus recintos es un lugar donde dejar su automóvil mientras hace las compras o come. Si al hacerlo --cobrar-- pretendían solucionar el problema de la gente abusiva (que no abusada) que estaciona allí su auto quitándole así un lugar a su cliente, lo único que lograron es que el cliente, como sucede en este país siempre, salga pagando los platos rotos de otro. Ni modo, ¡viva México!