17.8.09

He allí el error

Ahora que lo pienso, creo que mucha de la banalización del ser humano que hoy vivimos está directamente relacionada con la democratización de la vida. La democracia es un sistema político que, a pesar de sus fallas, parece el más justo en una sociedad como la nuestra. La democracia no es, en cambio, un modo de vida.

10 comentarios:

saulaxo dijo...

???

Roberto dijo...

Que la democracia se ha convertido en un modus vivendi cuando sólo es un sistema político. El que haya traspasado las barreras de lo político y se haya insertado en las lindes de lo socio-cultural ha provocado que todo sea opinable y degradado de categoría ontológica. El Ser es hoy apariencia y ésta se ha convertido hoy en el auténtico Ser.

isolino dijo...

Incontrolable

Estás ardiendo, Chunguita. Luego de asegurar que leemos por morbosos, ahora te avientas el detallazo de afirmar que la democracia no es un modo de vida. Como dijera el clásico: órale!
No cabe duda: de que lo tienes, lo tienes.

Roberto dijo...

Se ha convertido en un modo de vida, pero en sí mismo no lo es. No creo que la cultura, la literatura, el arte, el lenguaje, la moda sea en sí mismo democrático. De hecho, no me parece que debiera ser. La democracia es un sistema político y allí debe quedarse. Contaminar el ámbito público (no político) y privado con el afán democrático es darle la razón a Protágoras: "El hombre es la medida de todas las cosas".

saulaxo dijo...

sigo sin entender el punto... "La banalización está relacionada con la democratización de la vida". ¿A que se debe la democratización y como vuelve la vida banal? ¿era la vida menos trivial cuando se vivía en el feudo o en la esclavitud?

Roberto dijo...

Primero, trivial y banal no son lo mismo aunque funjan en ocasiones como sinónimos. Trivial es algo cotidiano, que sucede sin ningún apremiol. Por banal entiendo algo insustancial, que carece de todo sustento. Dicho de otro modo, es lo trivial pero sin sustancia.

La democratización de la vida creó la estúpida idea de que todo es opinable, con lo que eliminó de todo sustento a las cosas y la realidad. Con ello detonó que la vida no sólo fuera trivial, sino banal, carente de toda fundamentación metafísica. A los ojos del mundo de hoy la realidad ya no se sostiene por sí sola, sino sólo gracias a la utilidad que me brinda. Si bien la democratización de la vida no es la única causante de esto, sí juega un papel toral en ello.

saulaxo dijo...

no sería la ciencia la que le quitó sustento metafisico a las cosas (o los despojó de su carga supersticiosa si entiendo a lo que te refieres) en lugar de la democracia?

Roberto dijo...

Don Saúl,

Has puesto sobre la mesa un tema que por sí solo puede llevarme a otra entrada: la ciencia o la metafísica. Sólo diré que si por ciencia entendemos aquello que busca causas por medio de explicaciones racionales, la metafísica lo es. Ahora, si nos vamos a la división que provocó Descartes, la ciencia se reduce a lo verificable matemáticamente.

Por ello, no considero que la metafísica sea algo supersticioso, sino real. Y sí, esta ciencia que partió de Descartes ha contribuido a esta banalización de la realidad, pero no lo fue todo. La prueba está en que esta escisión es del s.XVII y la banalización se viene a dar de los 70 en adelante (1970, claro está).

Y aclaro, no es la democracia per se la que banalizó las cosas, sino la democratización de la realidad social y cultural. Es decir, cuando la mercadotecnia y la publicidad vieron el beneficio de la democracia para insertarla en el modo de vida de todo ser humano que despojaron de su esencia a las cosas.

saulaxo dijo...

sigues siendo muy vago. ¿Qué es la escencia de las cosas y cómo es que fue despojada? ¿acaso las cosas dejaron de ser cosas? ¿o te refieres mas a conceptos abstractos como la fidelidad, el amor, la justicia etc etc? ¿antes de la democracia la gente no tenia opiniones o lo que te molesta es que la opinion de cualquiera puede ser escuchada (en cuyo caso estamos muy lejos de vivir la democracia, por que los medios de comunicación estan controlados por unos pocos)?
La plutocracia es tu enemigo chunga, no la democracia ni tampoco satanás

Roberto dijo...

Jajaja, tal vez sí tenga algo que ver la plutocracia en esto, pero no fue ella la que dicta las normas de vida en la actualidad, sino la democracia. Y no, no es que todos puedan dar una opinión, sino que piensen que ésta es verdadera o el auténtico conocimiento. Allí es donde la democracia se revienta a sí misma.

Por esencia sencillamente entiendo "aquello que permite que una cosa sea esa cosa y no otra". Por ejemplo, un desarmador. Su esencia es la de atornillar y desatornillar. Sin embargo, utilizarlo como cincel, llave o cualquier otra cosa es despojarlo de su esencia. La esencia del ser humano es perfeccionarse, completarse racional y emocionalmente por medio de las virtudes. Pero en una sociedad democratizada con bombardeo mercadológico la esencia del ser humano se ha transformado en un ser que se define por lo que consume y no por la autodeterminación que consigue.

Y Satanás no sé ni a qué vino, pero me hizo reír mucho.

Un abrazo,

PD. Nunca pensé que un texto tan corto nos diera charlas tan largas. ¡Cómo no estás en México para echarnos unas chelas mientras seguimos platicando de esto! Saludos a G.