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9.4.10

El absurdo ser humano

Bartleby, el escribiente
Herman Melville
Siruela. Madrid, 2009
86 Págs

Herman Melville (1819-1891) murió olvidado. Resulta increíble que semejante escritor terminara su vida así. Afortunadamente, el olvido duró poco. Bastó con que alguien encontrara Moby Dick para que el narrador recuperara su presencia ante el público.

Además de la novela mencionada, otro de los clásicos en la literatura es el que aquí se presenta: Bartleby, el escribiente. Este relato se publicó por primera vez de forma anónima en Putnam’s Magazine en noviembre y diciembre de 1853 –dos años después que apareciera Moby Dick–. Luego se incluyó en The Piazza Tales (1856).

Hoy de nuevo podemos gozar de su lectura gracias a Siruela quien nos acerca a Bartleby de la mano de la traducción de Borges.

En este cuento, Melville mete al lector en la mente de un oficinista de Wall Street; un personaje que de alguna manera somos todos. El encierro que provocan las cuatro paredes y un escritorio donde trabajar irremediablemente nos ensimisma y de la nada surge una pregunta: ¿quién soy? Algo sin duda apasionante.

«Preferiría no hacerlo», comienza a repetir Bartleby ante la insistencia de su jefe por cumplir las tareas solicitadas. Y poco a poco nos quedamos mudos frente a la rebeldía, no sólo laboral, sino íntima del personaje.

Aprisionando en un autismo absoluto, Bartleby nos recuerda La metamorfosis de Kafka y Esperando a Godot de Beckett. La angustia y horror de la primera se amalgaman con la infinita y absurda espera de Vladimir y Estragón por Godot. Así, Bartleby se va transformando en un ser inerte que encuentra un final necio e inevitable. El relato también remite al pujante existencialismo del siglo XX.

¿Qué estamos haciendo hoy? ¿Cuántos Bartlebys estamos produciendo? ¿Será que como él, nosotros enclaustrados en nuestras oficinas hemos perdido el sentido de quiénes somos? La inmediatez y las ideas del mínimo esfuerzo atentan contra el ser humano. Ante la fractura de la voluntad sólo queda el vacío. ¿Es eso lo que realmente queremos?
[Publicado en istmo 307, marzo-abril]

6.1.10

Lo que ellas quieren

De los 18.4 billones de dólares que se gastan al año en el mundo, 15 billones está en poder de las mujeres y sin embargo, todavía hay sectores del mercado que no se han enterado. Dos socios del Boston Consulting Group presentan en este libro los resultados de una exhaustiva investigación entre las mujeres económicamente activas.

Mil millones de mujeres en el mundo trabajan hoy fuera de su hogar y del total de estudiantes matriculados en universidades 47% son mujeres.

Con estos datos en mente, Michael J. Silverstein, socio mayoritario y director gerencial de The Boston Consulting Group (BCG), y Kate Sayre, socia y directora gerencial de la sucursal de Nueva York de BCG, emprendieron un estudio con una pregunta inicial: ¿qué quieren las mujeres?

Entrevistaron a más de 12 mil mujeres económicamente activas, de diferentes estratos sociales de cerca de 40 países, quienes respondieron 120 preguntas que arrojaron algunos hallazgos que los autores comparten en Women Want More.

¡NO A LOS ESTEREOTIPOS!
Tras dos años de entrevistar e interpretar datos, los autores identificaron algunos puntos de insatisfacción comunes en las mujeres de ese sector. Todas quisieran más tiempo para ellas, mayor comprensión por parte de quienes las rodean –especialmente sus parejas–, más valor y satisfacción por parte de las compañías y más amor. Quedó claro algo más: el dinero no es tema primordial en su agenda.

Grosso modo, las mujeres viven bajo el sentimiento de ser subestimadas en el «mundo de los hombres». No les gusta ser un estereotipo ni que se les trate como a minusválidas intelectuales. Sobre todo en el tema de finanzas.

De acuerdo con Silverstein y Sayre, aunque es evidente que las mujeres toman la mayor parte de las decisiones cuando de comprar se trata (64%) y son los consumidores más demandantes, buena parte del mercado las desatiende y sigue fabricando con criterios masculinos o poco amigables. Meticulosas al elegir los artículos de la canasta básica, lo son también al escoger otros como una televisión, un estéreo o un automóvil.

ARQUETIPOS FEMENINOS
El estudio de las mujeres económicamente activas llevó a los autores a establecer seis arquetipos.

1. Fast Tracker (velocistas). Viven aceleradas y con la mira hacia el futuro. Son las de mayor poder adquisitivo, tienen el control de su vida gracias a muy buenos sueldos. Se les conoce como «mujeres educadas de élite económica». Se subdividen en:

a. Striving for Achievement (luchan por el reconocimiento). Las motiva el éxito laboral y desean ser reconocidas por él. Representan 19% del universo estudiado. Características principales: su prioridad es su trabajo, muy buena perspectiva económica, casi todas con estudios universitarios y trabajan alrededor de 45 horas semanales.

b. Independent Woman (mujeres independientes). Son quienes más trabajan, 48 horas a la semana en promedio, sus niveles altos de educación las motivan para ser exitosas e independientes, componen 9% de la población laboral femenina. Características: sin hijos, realizan pocas labores domésticas (11% de su tiempo). Principales prioridades: trabajo y autonomía; el amor es un valor esencial (amigos y familia).

2. Pressure Cooker (ollas express). Poseen muchas habilidades que desarrollan a la vez y buscan estabilidad. Viven bajo constante estrés: con poco tiempo y muchas responsabilidades. Se subdividen en:

a. Successful Multitasker (exitosas multitareas). Casadas, con hijos y profesión. Normalmente felices, con buena imagen de sí mismas. 15% de la población laboral femenina. Casi la mitad también son «velocistas». Las caracteriza: satisfacción con el equilibrio vida-trabajo, buen manejo de niveles de estrés, mucho apoyo de su pareja, trabajan 36 horas semanales en la oficina y 23 en labores domésticas y sienten que controlan su vida.

b. Struggling for Stability (lucha por estabilidad). Lidiar con las tareas domésticas les genera estrés y descontrol. Suelen llevar las finanzas del hogar, lo que significa un reto extra que las abruma aún más. Características: menos horas laborales que las demás (33) y más caseras (26), casi no hacen ejercicio, el amor es un valor fundamental, su pareja es menos acomedida y constantemente luchan por su estabilidad.

3. Relationship-Focused (enfocadas en las personas). Bien educadas, más motivadas por integrar una familia feliz que por el éxito profesional. Algunas «velocistas» que se interesan más por la familia se suman a este grupo. Trabajan, tienen buenos ingresos, pero dedican la mayor parte del tiempo a su pareja, amigos y experiencias de vida –viajar, cenar y aprender–. Características: familia y amigos son sus prioridades, socializan la mayor parte del tiempo, pocas tienen hijos, buena imagen de sí mismas.

4. Fullfilled Empty Nesters (satisfechas con el nido vacío). La mayoría con más de 50 años; quedó el «nido vacío», pero no les pesa. Algunas, casadas dedican más tiempo a su pareja. Preocupación principal: la salud y envejecer con dignidad. Trabajan menos horas (27), mucho tiempo para el ocio (62 horas), voluntarias en alguna organización, van al gimnasio (65%, el segmento con porcentaje más alto); su mayor reto: envejecer bien, con gracia.

5. Managing on Her Own (se mandan solas). Divorciadas o viudas, es decir, solteras otra vez, administran su propia vida, un reto en sí mismo. Un buen seguro médico importa más que un nuevo amor. Llevan una vida menos «cómoda» de la que tenían antes, lo que genera malestar. Claves para entenderlas: la autonomía es uno de sus más altos valores, nos así el amor. Se inclinan fácilmente al conocimiento y la sabiduría. Prioridad: su trabajo (alrededor de 41 horas).

6. Making Ends Meet (conciliadoras). Viven más estresadas que el resto de las mujeres, administran sus gastos, son infelices y no invierten tiempo ni dinero en artículos de belleza o gimnasios. Carecen de estudios universitarios, lo que afecta su nivel de ingresos y contribuye a los bajos niveles de satisfacción personal. Características: pocas horas laborales a la semana (31) y muchas en casa (21), sentimientos de enojo hacia sí mismas, perspectivas económicas pobres, no pueden ahorrar.

LAS CUATRO R’S
Conocer y analizar estos seis arquetipos facilita a las empresas detectar necesidades, gustos y tendencias de las mujeres para centrar sus esfuerzos en productos y servicios concretos. No será lo mismo diseñar un producto para una «velocista» que para una «olla express» o alguien de cincuenta años preocupada por su salud y el envejecimiento.

Los autores opinan que las compañías fallan en su intento por satisfacer las necesidades de las mujeres. Para evitarlo recomiendan utilizar las cuatro R’s (por las palabras en inglés): recognize, research, respond y refine (reconocer, investigar, responder y redefinir). Las marcas exitosas dejarán de ver a las mujeres como un segmento uniforme y estereotipado y se concentrarán en determinados grupos y necesidades.

Las cuatro R’s permiten identificar mejor lo que se desea.

· Recognize. Quienes centran su atención en lo femenino reconocen que las mujeres quieren bienes y servicios que les ahorren tiempo, ofrezcan valor, den comodidad y marcas ecológicamente amigables y socialmente responsables. Reconocen su importancia, influencia, gustos, presiones y placeres, el papel que los bienes y servicios juegan en su vida y qué buscan en ellos.
· Research. Realizan extensivas investigaciones, escuchan, buscan empatía y respuesta para los sueños de las mujeres y sus familias. Se enfocan en atender sus demandas y revisan sus productos y servicios actuales para redefinirlos.
· Respond. Responden a lo que aprendieron de su investigación: ofrecen soluciones simples y directas que ahorran tiempo y proveen los beneficios emocionales que las mujeres buscan. Afinan diseños y desarrollo, hacen pruebas, se adaptan a los segmentos y arquetipos; buscan ser auténticas y empáticas al hacer inversiones atrevidas.
· Refine. Es común que las compañías redefinan sus productos y servicios para satisfacer mejor a sus clientes. Después de una nueva búsqueda cambian ciertas condiciones y sensibilidades. Una buena redefinición entiende al mercado, hace marketing, desarrolla exhibiciones seductoras y crea comunidades.

LA ESCALERA DE BENEFICIOS
Mientras las empresas se enfocan en las cuatro R’s deberán tomar en cuenta los tres peldaños de la «escalera de beneficios» para lograr un concepto fuerte y flexible.

· Técnico. Quiere decir que las mujeres buscan cuidadosamente las diferencias técnicas en los productos; pueden ser aspectos del diseño, de tecnología o materiales. Detrás de lo cual hay un sentido de calidad.
· Funcional. Las mujeres no sólo evalúan las diferencias técnicas. También la tecnología debe contribuir a un mejor desempeño. No basta agregar «mejoras» si no son reales y sólo buscan modificar la apariencia. Se trata de un engaño y ellas se darán cuenta. Buscan mejoras reales en la funcionalidad del producto.
· Emocional. Los beneficios técnicos y funcionales deben mezclarse para generar una emoción. Pero si lo que se ofrece sólo posee el sentido emocional y no los anteriores, sin duda ella elegirá otro pues se siente traicionada.

MÉXICO, UN LUGAR ESPECIAL
La tercera y última parte del libro –«Women Worldwide»– ofrece algunas conclusiones sobre la situación mexicana.

Los autores mencionan que en los últimos 20 años la clase media ha experimentado un notable crecimiento económico que continuará a pesar de la actual crisis. Por ello no sorprende que las mujeres mexicanas se encuentren entre las más optimistas de la investigación.

Las mexicanas trabajan en mayor número si las comparamos con mujeres del resto del mundo y también en horas semanales están ligeramente arriba del promedio. A pesar de reportar los mismos niveles de estrés y frustración que las demás tienen mayor satisfacción personal. Silverstein y Sayre consideran que se debe a que la mujer mexicana recibe más apoyo por parte de su pareja en las tareas domésticas en comparación con el resto del mundo. En conclusión, muchas mujeres en nuestro país ven un futuro prometedor,

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?
Gráficas, estadísticas, cuadros y pequeños casos ilustran las conclusiones del estudio publicado con el fin de compartir los hallazgos tras dos años de entrevistas para que todos, empresas y sociedad, sepamos que las mujeres son el mercado mundial más grande y de rápido crecimiento. Más vale voltear a verlas para saber cómo llegar a ese segmento que espera soluciones a sus demandas como mujeres, madres, esposas y profesionistas, pues de los 18.4 billones de dólares que se gastan al año en el mundo, 15 billones está en poder de las mujeres. ¿Qué hace tu compañía por ellas?

Women Want More
Michael J. Silverstein y Kate Sayre
Harper. Nueva York, 2009
322 págs.

[Publicado en Istmo 305, noviembre-diciembre 2009]

24.9.09

Estrategia para ganar en cualquier cancha


En el futbol, como en una empresa, el trabajo colectivo determina el éxito o fracaso. Desde los directivos que pocas veces vemos hasta los encargados de las tareas más tediosas se forma un conjunto que debe ser inquebrantable.

Lo primero que el lector debe saber es que este libro es, ante todo, la fotografía administrativa de uno de los clubes del balompié más exitosos: el FC Barcelona. En él aprendemos a leer el futbol desde una perspectiva económica y a la empresa desde el futbol.

Aún está fresco en la memoria el tricampeonato que logró este equipo en 2009: la Copa del Rey, la Liga Española y la Liga de Campeones. El éxito del que actualmente goza no proviene de la suerte, sino del trabajo serio y constante de una organización que en 2002 estaba por debajo de las expectativas.

CONOCER EL JUEGO
La teoría de Soriano es sugerente. Si bien no centra su atención sólo en el deporte ni en la gestión constantemente tiende puentes que van de un rubro a otro. En el medio del futbol, como en cualquier otro deporte, existen muchas variables que distinguen su funcionamiento del de otras empresas. Así es, el futbol es un negocio. Por supuesto que brinda espectáculo, desarrolla atletas y provoca entusiasmo entre sus aficionados. Pero todo esto sería imposible sin un buen proyecto por parte de la gente de «pantalón largo».

Cuando al final de la temporada 2002-2003 el FC Barcelona notó el bajo rendimiento del equipo y sus mínimos ingresos en comparación con el Manchester United, decidió estudiar el caso. Precisamente en esa fecha ingresó Ferran Soriano como vicepresidente económico del club, y junto con otros directivos emprendió la fulgurante transformación del Barcelona, hasta 2008 en que terminó su gestión.

La primera tarea fue conocer a fondo el negocio. La lógica que impera en las empresas industriales no es la misma que la de un equipo de futbol, aunque no significa que carezca de lógica. Pero hay que conocerla antes de implementar cualquier movimiento que busque mejorar la administración. Así, la primera tarea es definir el negocio. ¿Qué producto vendemos? ¿Cómo se consigue el dinero en esta empresa? ¿Cuál es la cadena de valor? ¿Quién es la competencia y cómo se comporta?

Estas preguntas son torales en cualquier empresa. Siempre es necesario conocer el mundo en el que nos movemos. Sobretodo, estar al tanto de la estrategia de la competencia para conocer sus fortalezas y debilidades. Involucrarse en cualquier negocio implica estudiar su propio medio ambiente.

FORMAR EL EQUIPO GANADOR
1. La fórmula del éxito. Diversos factores moldean la faz de una empresa. Soriano comparte la fórmula que utilizó durante su gestión para enderezar al equipo. Es muy sencilla: (C x E)t, es decir, el compromiso por el equilibrio elevado al talento.

Por compromiso se entiende «la voluntad, auténtica e individual, de alcanzar el éxito y de esforzarse sin desfallecer». Son las personas que poseen unas reales ganas de ganar. Su motivación es intrínseca y pura.

El equilibrio consiste en que cada jugador comprenda y acepte su propio rol en beneficio del resto (la empresa). En los deportes de conjunto existe una regla básica: nadie está por encima del equipo, así sea la estrella multimillonaria. El equilibrio en toda organización es fundamental.

Por último, lo que marcará la diferencia entre los competidores: el talento. Toda empresa desea contratar a la gente con mayor capacidad. Pero el talento no sólo proviene de fuera, también vale la pena mirar hacia adentro. Tal vez encuentre una persona con la suficiente motivación y disposición para un desarrollo destacado. El éxito o fracaso de cualquier club o corporación está en la fuga o retención del talento.

2. Los arquetipos del equipo. Soriano clasifica en tres los roles que las personas desempeñan al interior de la empresa: el visionario, el doctor No y la espalda.

Los visionarios, aquellas personas que siempre están de buen humor, motivadas y llenas de ideas. Están pensando en el futuro de la compañía y en la manera de mejorar la situación actual, sea la que fuere. Su lógica suele tomar rutas distintas a las tradicionales, inspiran y empujan a los demás.

Por otro lado, el doctor No es esa persona normalmente adusta y seria que sirve de freno para el rosario de ideas que el visionario provee. Es la prudencia que existe para ubicar a todos en la realidad.

Finalmente, la espalda. Los ingleses llaman a esta persona doer, «el que hace las cosas». Es el encargado de rescatar lo que queda del entusiasmo del visionario y de la frialdad del doctor No; quien da equilibrio al grupo, a la organización. Normalmente posee un empuje determinante para sacar adelante los proyectos.

La marcha de la empresa radica en que su líder tenga alguna de estas características y que, según sus circunstancias, valore qué tipo de líder le conviene más: el visionario, el doctor No o la espalda.

TIPOLOGÍAS DEL LÍDER
Se suele decir que las personas son lo más valioso de una organización. Y es cierto. Ninguna empresa se mantiene por sí sola; crece o desaparece gracias a la gente que la conforma. Para lograr el crecimiento se requiere que la cabeza, no sólo tenga liderazgo, sino que detecte el tipo de liderazgo que necesita implementar a cada instante. Soriano detecta cuatro tipos de líderes:

1. El dictador político. Se trata de aquellos líderes que imponen su poder de manera autoritaria al mismo tiempo que saben utilizar las herramientas del poder y la influencia que les da su cargo. Sin embargo, pueden no tener los conocimientos necesarios ni ser buenos gestores.
2. El facilitador. Personas con escasa experiencia y poco conocimiento pero con una habilidad innata para liderar a un grupo. Buscan que las condiciones de trabajo sean óptimas en todas las áreas.

3. El experto autoritario. Aquellos líderes expertos en su área con inmediato reconocimiento de los demás. Les cuesta trabajo aceptar sus yerros. El mejor ejemplo es Dr. House de la serie de televisión homónima.
4. El coach. Quien reúne la capacidad para gestionar personas y cuyos conocimientos lo hacen experto en la materia y le permiten la autoconfianza suficiente para estar frente a un grupo sin necesidad de mostrar su autoridad.

Un líder nunca debería ser siempre del mismo tipo, pues las condiciones bajo las que labora con su gente varían. En ocasiones necesitará comportarse como coach, y en otras como experto autoritario. Todo en beneficio de la empresa.

Quien lleva las riendas de cualquier organización habrá de buscar que las decisiones tomadas se orienten al crecimiento compartido de todos para finalmente sembrar en el equipo la idea de que ni en el futbol ni en la empresa la pelota entra por azar.

La pelota no entra por azar
Ferran Soriano
Aguilar. México, 2009
283 págs.


[Publicado en istmo 304, septiembre-octubre de 2009.]

6.8.09

¿Te da miedo la oscuridad?

Jonathan Farr
FCE. México, 2009
20 págs.

Todo niño le teme a la oscuridad. Al llegar el momento de dormir imploran la compañía de sus padres pues una infinita cantidad de objetos se apoderan de su tierna y poderosa imaginación.

La noche es misteriosa y no sabemos lo que pueda ocurrir una vez que las luces de la casa se apagan. Tal vez algo debajo de la cama o en el clóset o detrás de las cortinas o afuera de la puerta o en el baño o en la cocina aguarda para asustar al niño que se aproxime.

Plip y Charly, un niño y su mascota, comparten ese temor. Incapaces de conciliar el sueño, hallan uno por uno a los monstruos que habitan la casa para encontrarse al final con una empática sorpresa.

¿Te da miedo la oscuridad? es un maravilloso cuento que liberará a todos esos niños que no pueden dormir de noche del terror que les produce su imaginación. Encontrarán una sencilla y divertida explicación a ese común denominador que son las fobias nocturnas.

Las ilustraciones también son de Farr, premiado en 2005 en el concurso de «flipbooks Xinacittá» de Barcelona y de quien se ha dicho que «su obra es un mundo de metamorfosis».

Mamás, papás y niños, los invito a asomarse a este libro para develar los secretos que esconde la oscuridad.

[Roberto Rivadeneyra. Publicado en Istmo 303, julio-agosto de 2009.]

5.8.09

La mirada de Galileo

Susana Biro
FCE. México, 2009
113 págs.

Junto con Darwin, Galileo es probablemente el científico cuya aportación generó más controversia. La astronomía puede dividirse en antes y después de Galileo. El modelo cosmológico que predominaba durante el Renacimiento era el aristotélico: el mundo era el centro del universo y las esferas celestes eran perfectas.

Hoy, sin embargo, la astronomía se lee en clave galilea: para observar el cosmos utilizamos telescopios –cada vez más potentes– y recurrimos a cálculos físico-matemáticos para determinar su posición. Nunca antes un instrumento se había interpuesto entre la naturaleza y los sentidos.

La mirada de Galileo es un recorrido por cinco años de la vida del italiano (1609-1614), en los que conocemos los métodos, apuntes y dibujos que realizaba el astrónomo mientras descifraba el cielo.
Susana Biro, física y astrónoma, recorre los inicios de esta ciencia y explica con fluidez y amenidad literaria los procesos que llevaron al pensador italiano a la cúspide.

La vida le cambió a Galileo. Antes de armar su telescopio era un simple matemático, pero la constancia lo convirtió en uno de los científicos más reconocidos y respetados por todas las cortes de Europa.

[Roberto Rivadeneyra. Publicado en Istmo 303, julio-agosto de 2009.]

30.7.09

México todo en cifras

Sergio Aguayo
Aguilar. México, 2008.
343 págs.

Por definición un almanaque es un compendio anual de datos sobre diversos temas. México todo en cifras entra perfectamente en este marco, con el valor de que es mexicano.
El libro publicado por Aguilar es una joya para todas las personas que se dedican al análisis político, económico, social y demográfico de nuestro país. El contenido está claramente diferenciado: geografía, medio ambiente, sociedad, religión, etcétera. Apartado tras apartado los datos cunden en las páginas; algunas incluyen breves explicaciones.
Es un excelente referente para adentrarse en la realidad de México. Podemos corroborar el sitio que ocupamos entre los países más corruptos; que Guanajuato es el estado más católico del país, o que en 2006 tiramos más de 36 mil toneladas de basura. Cada cifra viene respaldada de la fuente de donde se extrajo la información.

Salvo en contadas ocasiones, las estadísticas expuestas son de 2008, lo que le da actualidad y frescura a esta investigación, que también contó con varios colaboradores nacionales e internacionales.

Los amantes de los «datos duros» quedarán complacidos con la labor del profesor-investigador del Colegio de México (Colmex). Auténtico oro molido.

[Roberto Rivadeneyra. Publicado en Istmo 302, marzo-abril]

21.7.09

La isla de las voces

Robert Louis Stevenson
Libros del Zorro Rojo. Barcelona, 2008.
34 págs.

Hacia el final de su vida, Stevenson fijó su residencia en la Polinesia. Los nativos le apodaron «Tusitala», el que cuenta historias, pues era capaz de inventar un sinnúmero de narraciones fantásticas. El encanto de este lugar fue tal que pidió ser enterrado en lo alto del volcán Vaea, de cara al mar; también, seguro, alimentó su imaginación.

En 1893, un año antes de morir, escribió una de sus últimas creaciones: La isla de las voces. Hoy ese cuento nos llega gracias a una bellísima edición que Libros del Zorro Rojo preparó. La traducción de Marcial Souto está muy bien cuidada; se nota la fluidez que los textos de Stevenson siempre tienen. Alfredo Benavídez Bedoya estuvo a cargo de las ilustraciones, auténticas obras de arte, exquisitas en su plástica.

La isla de las voces es una obra versátil; la puede leer un adolescente y quedarse con un grato sabor de literatura; un adulto permanecerá atrapado descifrando los simbolismos de las aventuras entre Kalamake, el gran brujo, y Keola, su yerno. La furia vengativa del primero determinará las aventuras del segundo, quien se verá sorprendido entre caníbales y voces de una isla donde todo puede suceder.

[Roberto Rivadeneyra. Publicado en Istmo 301, marzo-abril de 2009.]

20.7.09

Los niños voladores

Verónica Munguía
Conaculta. México, 2008.28 págs.

Uno de los recurrentes deseos colectivos es volar. Por alguna razón, todos quisiéramos imitar la naturaleza de las aves –las que vuelan, claro.

¿Quién no ha soñado que vuela, que comienza a correr hasta que la velocidad le permite elevarse del pavimento? Incluso, intentamos «aletear» para tomar absoluto control de nuestra nueva condición.

Verónica Munguía inicia Los niños voladores con la siguiente declaración: Creo que los niños, sin excepción, deberían volar desde los tres hasta los once años. Y, ¿por qué no? ¿Qué tipo de mundo tendríamos si esto fuera posible? ¿De adultos abortaríamos esta idea o, por el contrario, intentaríamos prolongar lo más posible esa condición que sólo es dada a los niños entre los tres y los once años?

Este cuento infantil lleva de la mano a adultos y niños por la posibilidad de volar. El trabajo gráfico estuvo a cargo de Víctor García, quien complementa los pensamientos de Verónica a lo largo de todo el texto con magníficas ilustraciones.

Los niños voladores es una obra que invita a desprenderse de las ataduras convencionales en busca de nuevos horizontes. Si quiere saber cuáles son sus posibilidades, atrévase, abra el libro y ¡vuele!

[Roberto Rivadeneyra. Publicado en Istmo 301, marzo-abril de 2009.]

10.6.09

Metallica en México


Diez años tuvieron que pasar para que pudiera volver a escuchar a mi grupo favorito tocar en vivo. La primera vez que tocaron suelo nacional fue con sus cinco conciertos en el Palacio de los Deportes (25, 26 y 27 de febrero y 2 y 3 de marzo). La calidad e intensidad de esos conciertos fue documentada en el disco que grabaron en vivo: Live Shit Binge & Purge. En esa ocasión asistí a dos de los cinco conciertos y en un acto de valentía y precisión conseguí dos plumillas: la de Hetfield y la de Newsted. Tenía 16 años.

Luego tuve que esperar seis años para volverlos a ver en vivo. El 30 de abril de 1999 dieron un concierto en el Foro Sol que la verdad no disfruté tanto. Recuerdo canciones como Fight Fire with Fire y Master of Puppets, pero el resto no lo tengo registrado. Era la época del Load y Reload. Tenía 22 años.

4, 6 y 7 de junio de 2009. ¡Por fin! La larga espera de ese último concierto había llegado. En la página de internet del grupo decía: México City sold out. Tres conciertos llenos, abarrotados, colmados con 55 mil asistentes por show. Y allí estuve, en los tres. Y los disfruté enormemente. Para mí, los mejores conciertos a los que he asistido desde que los vi en el '93. Y no lo podía creer, pero cantaba, mateaba, brincaba y gritaba. Metallica estaba allí, tocando con intensidad cada rola. Como muchos otros pusieron de nicks en sus messengers y facebooks: The Day that Never Comes was here, en el Foro Sol.

4 de junio: Iba a ir con mi primo y un amigo de la prepa. A mi amigo le pusieron un evento de su chamba y no pudo ir ese día (me acompañaría el sábado), así que mi misión era tratar de vender ese boleto. Increíblemente, no pude hacerlo. Era de $380 y ningún revendedor lo quería. Entré con un boleto de sobra, ni modo. Pero estaba tocando Resorte, así que preferí ver playeras y souvenirs de Metallica. Me compré una: era una obligación hacerlo. Finalmente nos fuimos a sentar a nuestro lugar: hasta atrás, pero centrado. Tocó Avenged Sevenfold, que no me gustó. Después, se descubre la batería de Lars, soundcheck de guitarras y bajo. Sonaba todo muy bien. Apagan las luces y el grito de miles de gargantas se dejó escuchar. Ecstasy of Gold, That Was Just your Life, The End of Line, Creeping Death... El setlist incluyó un par de canciones que siempre había querido escuchar en vivo: Blackened y Trapped Under Ice. Increíble: 18 canciones entre viejas y nuevas. Un dato maravilloso: ni una sola rola de Load, Reload y St. Anger.

6 de junio: No pensaba llegar a volver a escuchar a las bandas abridoras; quería llegar directo a Metallica. Fuimos un amigo con su novia y mi amigo de la prepa. Llegamos e iba a empezar Avenged... pobres emos. Terminaron, soundcheck, emoción y se oscurece todo el Foro Sol. Ecstasy of Gold como la intro que utilizan desde su gira con el Black Album. Y luego, Creeping Death, Ride the Lightning, For Whom the Bells Tolls... Además tocaron Dispossable Heroes, una de mis favoritas de Master of Puppets. Para mí este fue el mejor concierto de los tres. La energía de la gente fue constante y de entrega absoluta. Todos cantaba, todos coreaban, todos gritaban y brincaban. Hubo varias fosas de slam. El setlist tuvo varias alteraciones muy chingonas.

7 de junio: Cansado, así que tenía que recuperar energías pues ese día estuve en General A. Sólo fuimos mi primo y yo. Por querer ahorrarnos los grupos abridores casi nos perdemos la primera canción de Metallica. A punto de entrar al Foro Sol esuché Ecstasy of Gold y que le digo: "¡Primo!, ya empezó". Corrimos, escanearon nuestro boleto, ni nos revisaron, nos dijeron "córranle" y llegamos a General A cuando iniciaban los acordes de Creeping Death. Estuve a unos 15 metros de James Hetfield. Pude verlos de cerca, abajo, con la banda metalera. Sudé y sudé y se sentía tan bien hacerlo allí, con Metallica. De este concierto destaco dos rolas que me enloquecieron: And Justice for All, Harvester of Sorrow y Dyers Eve. Esta última una auténtica terapia. Al finalizar el concierto traté de ganarme una plumilla. Imposible. Literalmente, la gente se mataba por una y a mis 32 años no estoy en condiciones de aventarme al piso por una con 50 gueyes más tratando de conseguirla.

Catártico. Quedé satisfecho, aunque podría seguir yendo a verlos si hubieran abierto más fechas. De las canciones que tocaron entre los tres conciertos yo hubiera eliminado Fuel, The Memory Remains y Wherever I May Roam para incluir Battery, Damage Inc. y My Apocalypse. Estas tres hubieran quedado muy bien en el setlist de cualquiera de los tres conciertos.

A continuación comparto las 34 canciones que tocó Metallica entre los tres días. Despúes de cada rola aparece el día en el que la tocaron. El orden es de acuerdo con su discografía. Las rojas son de Kill 'Em All; azules, Ride the Lightning; cafés, Master of Puppets; verde, And Justice for All; negras, The Black Album; moradas, Load, Reload y covers, y grises, Death Magnetic.

Hit the Lights 7
No Remorse 6
Seek and Destroy 4,6,7

Fight Fire with Fire 6
Ride the Lightning 6
For Whom the Bell Tolls 6
Fade to Black 7
Trapped Under Ice 4
Creeping Death 4,5,6
Master of Puppets 4,5,6
Disposable Heroes 6
Blackened 4
And Justice for All 7
One 4,6,7
Harvester of Sorrow 7
Dyers Eve 7
Enter Sandman 4,6,7
Sad but True 4,6,7
Holier than Though 4
The Unforgiving 4
Wherever I May Roam 7
Nothing Else Matters 4,6,7
Fuel 7
The Memory Remains 6
That was Just your Life 4
The End of Line 4
Broken, Beat and Scarred 4,6
The Day that Never Comes 4,6,7
All Nightmare Long 4,6,7
Cyanide 4,7
Helpless 4
The Wait 7
Turn the Page 6
The Prince 6

3.3.09

Alfonso Reyes, un mexicano universal

En alguna ocasión Borges comentó: Pienso en Reyes como en el mejor estilista de la prosa española de este siglo [XX]; con él he aprendido mucho sobre simplicidad y manera directa de escribir.

Las palabras del argentino, amigo entrañable del mexicano, no podían ser más precisas para describir la obra de Alfonso Reyes (1889-1959). En sus textos, el regiomontano ilumina, precisa, acoge y reflexiona. Su literatura es un manjar que se ha de comer en varios tiempos. El tiempo de la poesía, el del ensayo, el de la prosa oblicua, el del cuento y el de la cultura.

Entre su obra es posible subrayar dos líneas que en ocasiones se cruzan; en otras, como asíntotas, se acompañan hasta el infinito. Grecia y México, sus dos amores, el ADN de la literatura alfonsina. Así lo manifestó: Mi ideal en Grecia; mi esperanza en México. Y en la práctica, la creación del Ateneo de la juventud junto con Vasconcelos, Henríquez Ureña y Antonio Caso, entre otros, confirma esta línea de pensamiento.

Descubrí a Reyes con «Visión de Anáhuac», donde penetra hasta lo más profundo del mexicano y con elegancia arroja una tremenda verdad: somos el conquistador conquistado. Otro de sus ensayos, «México en una nuez», inicia así: Los aztecas, raza militar, dominaban por el terror a un conjunto de pueblos heterogéneos, y sólo escapaban a su imperio los muy alejados o los muy bravos. A pesar de todo, esta raza militar sucumbió por el respeto que le tuvo a aquel que se decía embajador: Cortés.

Y entonces surge la visión, no de Anáhuac, sino de don Alfonso: Cualquiera que sea la doctrina histórica que se profese (…) nos une con la raza de ayer, sin hablar de sangres, la comunidad del esfuerzo por domeñar nuestra naturaleza brava y fragosa; esfuerzo que es la base bruta de la historia («Visión de Anáhuac»).

Pues como se aprecia en su poema «Figura de México»:

La verdad no padece porque la digan muchos,
y es suerte que a los lerdos persuada y a los duchos.

¿Podría algo ser más simple, directo y bello? Sencillamente, la firma de Reyes.

[Publicado en ISTMO 300, enero-febrero 2009.]

29.7.08

Sonora, entre el morbo y la superstición

Una de las más grandes satisfacciones de ser editor es que te vuelves amigo de otro editores(as), con quienes comienzas a compartir e intercambiar productos. Frecuentemente recibo libros que no pido y también aquellos que pido. Una de las últimas joyas que me llegó fue Sonora: Magic Market, Mexico City de Kurt Hollander de la editorial RM. Es maravilloso. Comparto aquí algunas de las imágenes que componen las 200 páginas del libro.







Para quienes no viven en México, el Mercado de Sonora es un famoso lugar donde además de adquirir verduras, frutas, carne y demás abarrotes, también se encuentran juguetes, discos, animales y hechizos varios según sea la "necesidad" del consumidor. El libro y las imágenes que acaban de ver son un ejemplo del tipo de cosas que puede comprar si tiene "mal de amores", le hace falta dinero, le hicieron un embrujo o ha perdido su fe.

25.7.08

Cartas a Tomás Segovia / Octavio Paz

Cartas a Tomás Segovia
Octavio Paz
FCE. México, 2008.
200 págs.

De pequeño se me enseñó que leer la correspondencia ajena era una descortesía. Es un mandato que me acompaña y con el cual estoy totalmente de acuerdo. Jamás abriría un sobre que no trajera mi nombre. Sin embargo, cuando se trata de cartas publicadas la cosa cambia.

Durante casi 30 años Octavio Paz y Tomás Segovia mantuvieron una comunicación nutrida. Hoy podemos enterarnos de sus conversaciones. Cartas a Tomás Segovia permite leer las respuestas que el Nobel de Literatura mexicano escribía a su querido amigo. Podría objetarse la necesidad de de publicar también aquellas que el poeta mexicano-español redactaba. Sinceramente, no la veo. Las cartas de Paz son claras sobre los temas que toca.

La publicación arroja 55 cartas donde no sólo atestiguamos el vínculo afectivo entre ambos poetas, sino la gestación y rumbos de publicaciones y proyectos. La génesis de obras como Piedra de sol, Cuadrivio y La llama doble es notoria, junto con la publicación de Anagnórisis de Segovia.

También presenciamos el nacimiento de Plural y todos los procesos e ideas por los que atravesó antes de que la revista fuera una realidad.

Sí, leí los envíos que no traían mi nombre. ¿Quién podría resistir la tentación?

[Publicado en Istmo 297, julio-agosto 2008]

23.3.08

¿Ironía o sabiduría?

¿Dónde se encuentra la sabiduría?
Harold Bloom
Punto de lectura. México, 2006.
350 págs.


Para los antiguos griegos la búsqueda de la sabiduría era algo serio. «Los orígenes de la filosofía, y, por tanto, de todo el pensamiento occidental, son misteriosos. (…) En realidad, la época de los orígenes de la filosofía griega está mucho más próxima a nosotros. Platón llama “filosofía”, amor a la sabiduría, a su investigación, a su actividad educativa, a la forma literaria del diálogo.»[1]

Es verdad, Platón fue el primero en combinar el amor con la sabiduría, la Philé con la Sophía. Gracias a él la actividad que urde el saber mediante la observación y los silogismos tiene un nombre. Occidentalmente se considera a Tales de Mileto como el primer filósofo. Sin embargo, descartar la filosofía ancestral china o india sería peligroso y falaz, aunque por el momento no navegaré esos cauces y seré muy occidental en mi análisis.

Tales, por ejemplo, buscó el saber en el cosmos. Pudo predecir un eclipse solar (585 a.C.) y darle una explicación científica. Igualmente desarrolló una teoría donde explicaba cuál era el origen —arjé— de todas las cosas. A él le siguieron Anaxímenes, Anaximandro, Anaxágoras, Heráclito, Parménides, Empédocles, Pitágoras, Demócrito y Sócrates. Todos son conocidos como filósofos —si bien algunos se adentraron también en otros saberes— porque buscaban la sabiduría mediante razonamientos lógicos que pudieran explicar lo que veían y pensaban. Es el nacimiento del pensamiento científico, por supuesto.

Platón y el resto que son conocidos bajo dicho título —filósofos— igualmente van tras el saber. Su discurrir es el mismo en casi todos, aunque las conclusiones de cada uno estén matizadas. Eso no importa, pues buscan la sabiduría.

Harold Bloom, en ¿Dónde se encuentra la sabiduría? investiga en otros campos. Desde el principio del libro nos anuncia que para él ésta estará en los textos «sapienciales». In strictu sensu, la literatura. El recorrido del libro abarca desde la Biblia hasta los textos apócrifos, sin perder de vista a su consentido: Shakespeare. En este viaje se detiene en Homero, Platón, Cervantes, Montaigne, Bacon, Samuel Jonson, Goethe, Emerson, Nietzsche, Freud y Proust.

Lo primero que salta es que sólo hay un filósofo sistemático en su lista, Platón, y además, no sale muy bien parado frente a Homero, pues es disecado sólo literariamente. Bacon y Nietzsche son los otros que aparecen aunque del primero sólo le interesan sus Ensayos y del segundo sus aforismos. Hacia el final del libro aparecerá San Agustín sólo para ser comentado por sus Confesiones. El resto de la obra agustiniana, como la de los demás filósofos, le tienen sin cuidado.

Para el profesor de Yale nada superará la sabiduría que existe en la obra de Shakespeare. Casi en el mismo andamio coloca a Cervantes como el creador de la novela moderna. Constantemente identifica a Hamlet con Don Quijote y a Falsfatt con Sancho. Muestra su dominio sobre ciertas obras de la literatura occidental y en ocasiones ilustra. Hay otras en donde aburre. Las citas tienden a ser excesivas e innecesarias. Preferiría escuchar su voz y no tanto la de los autores que menciona.

Algo es claro, la tesis del ensayo es, como ya quedó mencionado, que «la sabiduría se encuentra en los textos literarios». Agregaría un par de elementos más: la ironía y la muerte. «La sabiduría está en las obras literarias donde exista un dejo de ironía y una lección sobre la muerte», debería rezar la última línea de la página 350. Tampoco es sorpresivo el tema de la fatalidad humana; desde el primer párrafo nos advierte que el libro fue re-escrito tras la cercana experiencia con la muerte que tuvo debido a una enfermedad y el dolor de la pérdida de sus amigos. No condeno esto, sino la subjetividad que ello implicó en el desarrollo de la obra.

Leer a Sócrates en los diálogos de Platón es exquisito, además de por la bien cuidada prosa platónica, por la ironía socrática. Esta es un elemento enriquecedor de toda literatura. Un gozo se manifiesta cuando nos encontramos con textos irónicos que, además, resultan iluminadores. Pero, ¿reducir la sabiduría al potencial irónico del escritor en ciernes? La falacia es evidente.

Olvidemos tales afirmaciones y mantengamos la tesis inicial y central. ¿Es posible sostener que la sabiduría radica en la literatura? No hay duda que la literatura está llena de enseñanzas que pueden beneficiar mayúsculamente a las personas. De allí no se sigue la exclusión del resto de las ciencias. El texto se torna interesante si omitimos la tesis central y lo tomamos como un recorrido por la ironía en la literatura occidental. Aunque claro, sería otra obra y a la misma le faltarían varios autores más que sin explicación fueron excluidos de la presente.

«La sabiduría, sea esotérica o no, me parece una perfección capaz de absorber o destruir, según lo que le aportemos», comenta Bloom al inicio de este trabajo. Irónicamente, parece que en la búsqueda por la sabiduría el autor fue destruido por su propio impulso hacia la literatura. He de reconocer que el título es sumamente sugerente. Por desgracia, su pretensión cojea ante las expectativas de un lector de literatura, historia y filosofía.

[1] Colli, Giorgio. (2000). El nacimiento de la filosofía. Tusquets: Barcelona, pág. 13.

10.3.08

Borges Crítico

Borges crítico
Sergio Pastormerlo
FCE. Buenos Aires, 2007.
197 págs.

Cuando descubrí a Borges realicé uno de mis primeros ejercicios literarios. Mientras leía los cuentos de El Aleph circulaba todas las palabras que mi vocabulario aún desconocía. Posteriormente las anotaba en un cuaderno junto con su correspondiente definición.


El reto de leer a Borges no es baladí. En sus textos, además de riqueza gramatical, convergen ideas, críticas, opiniones, experimentos y un sinfín de características que constantemente retan al lector.


En Borges crítico Sergio Pastormerlo retrata los periodos que el bonaerense vivió como escritor y, sobre todo, como juez literario. Sus escritos constantemente enfrentan los hechos; sus anécdotas, su vida, su pasado. Vemos un Borges que en sus inicios gustaba de la poesía para posteriormente afirmar que no creía en la metáfora como artificio central de la poesía.


También nos encontramos con otro Borges, el sacerdote, el que inventó un universo literario y canonizó a Macedonio Fernández y Cansinos Assens; el que poseía un gusto irremediable por leer, el lector hedonista. El que tomaba cualquier pretexto para escribir sobre su pasión más grande: la literatura.


¿Cuántos más hay? ¿El que en el "Poema de los dones" se afirma muerto o aquel que sigue vivo en las historias de sus cuentos?

[Publicado en istmo 294]

6.3.08

Balún Canán

Balún Canán
Rosario Castellanos
FCE. México, 2007.
286 págs.

Los mexicanos no podemos negar el pasado indígena que corre por nuestra sangre. Rosario Castellanos no sólo no lo niega sino lo exalta. Aunque nació en el Distrito Federal, creció en Comitán, Chiapas, donde gestó su opera prima.

«…Y entonces, coléricos, nos desposeyeron, nos arrebataron lo que habíamos atesorado: la palabra, que es el arca de la memoria.» Con esta contundente afirmación inicia la lectura de Balún Canán, «Nueve estrellas», nombre dado por los mayas a Comitán.

La novela es un viaje en el tiempo y el espacio. Recrea episodios de la historia nacional durante el sexenio de Lázaro Cárdenas. Chiapas no estaba lista –como el resto del país– para aceptar la igualdad de los «blancos» frente a los «mestizos» cuyo pilar fue la Reforma Agraria. Bajo este contexto se entreteje la trama de los Argüello, familia bien acomodada de «blancos» en Comitán, reacia a las ideas progresistas del general.

La primera y tercera parte de la novela son las mejor logradas. En ellas, la prosa es exquisita y las imágenes abundan; el ritmo es veloz, sin perder cierta cadencia entre capítulos. La voz de la niña es quien jala la historia. La segunda parte se narra en tercera persona y frena el ímpetu que hasta entonces llevaba el texto. El frenesí se detiene y los Argüello inician su declive.

Sin emitir juicios, la autora proyectó las contradicciones de la primera mitad del siglo XX en México, donde a pesar del distanciamiento que los «blancos» procuraban de los «naturales», encargaban el cuidado de sus hijos a nanas indígenas. Rufina fue quien en vida cuidó de la autora cuando radicaba en el sureste mexicano. De ella aprendió el tzeltal y se adueñó de su cultura. Los afortunados de este encuentro somos los lectores que hoy, a 50 años de su publicación, podemos recrearnos en las palabras que Rosario no permitió le arrebataran de su memoria.

[Publicado en Istmo 294]

6.12.07

La normalidad de la rareza

(Publicado en Istmo, 293, noviembre-diciembre 2007)

El diálogo es uno de los recursos más antiguos utilizados en literatura. Platón se adueñó de este estilo para desarrollar su filosofía. Es probable que el lenguaje haya surgido así, como un intercambio de ideas entre dos o más seres humanos.

Hace un par de años, Jorge Volpi señaló la ausencia de una colección literaria que fuera a dos voces, donde el lector pudiera seguir una conversación en torno a la política, el arte, la literatura o la historia. El resultado de tal inquietud puede leerse en Heterodoxos mexicanos.

En un exquisito intercambio de palabras, Rubén Gallo e Ignacio Padilla se adentran en los escritos de autores como Martín Luis Guzmán, José Vasconcelos, Revueltas y Paz, entre otros, cuyo común denominador es su rareza. Sin embargo, su heterodoxia lo es sólo por costumbre. Es decir, por la literatura que normalmente encontramos en ellos.

La antología es sumamente pedagógica. Al tiempo que uno lee los textos aprende un poquito más de cada autor, gracias a la conversación entre Nacho y Rubén.
Fue como sentarme en una cafetería y estar presente en este vaivén de ideas mientras analizábamos –yo también– cada una de las heterodoxias presentadas de estos clásicos mexicanos.
Roberto Rivadeneyra

Heterodoxos mexicanos
Rubén Gallo e Ignacio Padilla
FCE. México, 2006.
166 págs.

5.12.07

La ensuciada política mexicana

La democracia es un concepto cuya esencia implica transparencia. Hablar del Fango de la democracia es en sí mismo algo sugerente, pues lo cristalino ha quedado escondido, un poco borroso e, incluso, cubierto. ¿Estamos hablando de la democracia sucia, de una democracia cuya virtud no alcanza a percibirse? Se aproxima como una contradicción. Sin embargo, basta recordar la polémica que las elecciones del 2 de julio de 2006 suscitaron para verificar el hecho de percibir lodo alrededor de nuestra democracia.

Es cierto que los hombres no hemos ideado mejor sistema político que el democrático —al menos esta es la percepción democrática de la mayoría de las personas. En ella el pueblo es un miembro activo que puede y debe participar, pues sólo haciéndolo es que la democracia se construye. No por ello hemos de ignorar los bemoles que como todo régimen, éste trae consigo.

En el presente libro se compilan varios ensayos sobre la política mexicana. Desde diferentes ángulos aborda temas como la coyuntura de las elecciones pasadas, la naturaleza del mexicano por medio de sus costumbres y tradiciones, así como nuestra concepción de nacionalismo. Con sus nueve textos crea un calidoscopio lleno de mexicaneidad donde política y cultura confluyen. La agudeza en los textos de Bartra es un distintivo que vale la pena tomar en cuenta.

El autor es un reconocido analista de la escena mexicana en sus distintas facetas. El lenguaje fluido que caracteriza sus escritos es la cortesía con la que engancha a sus lectores en una odisea cuya profundidad es meritoria. Bajo su pluma, el mexicano siempre estará expuesto.

Roberto Rivadeneyra

Fango sobre la democracia
Roger Bartra
México D.F., 2007
Temas de hoy, pp. 305

27.11.07

Conversar con el niño

Para Saramago escribir es una necesidad epistemológica. Como cualquier griego haría frente al dintel de Delfos, el portugués urde en cada una de sus textos su propio ser. En Manual de pintura y caligrafía quedará manifiesto este deseo: «Escribir no es otra tentativa de destrucción sino más bien la tentativa de reconstruirlo todo por el lado de dentro, midiendo y pesando todos los engranajes, las ruedas dentadas, contrastando los ejes milimétricamente, examinando el oscilar silencioso de los muelles y la vibración rítmica de las moléculas en el interior de los aceros».

Con la intención de conocerse y, particularmente, hacerlo con ese niño que fue, Saramago elabora Las pequeñas memorias, título afortunado pues además de compartir sus memorias, éstas no superan los 15 o 16 años haciendo de este un libro sumamente breve y ameno. En cada anécdota que relata descubro a un Saramago sorprendido, como diciendo, ¡sí, esto me pasó! El niño vuelve a borbotear. El Nobel nos acerca al pequeño y el pequeño al escritor. En esta dialéctica nosotros –también– conocemos la tierra y el techo que el portugués escucharía –como afirma Héctor Febles, quien señala la capacidad acústica del portugués cuando escribe– para después iniciarse en la profesión literaria.

Saramago devela el niño que es y que fue y que quiere seguir siendo. Esa capacidad de asombro indudablemente le valió el premio en 1998. Porque su literatura es eso, un constante descubrimiento de la realidad. Ésta, a través de su voz narrativa encuentra eco en cada uno de nosotros. Sus relatos son una reminiscencia frecuente hacia su pasado. Siempre existirá alguna explicación técnica sobre un hecho rural porque así fue su infancia: humilde y pobre. Dos elementos que no le coartaron la posibilidad de ser feliz.

No encuentro detalles que delaten al adulto resentido. Incluso narra un verdadero abuso a su integridad cuya indignación es mayúscula y, sin embargo, para él es sólo una memoria más. Como lo serán las regresiones a la escuela, la lectura, sus abuelos maternos, su madre, su difunto hermano y la rigidez de su padre. En cada uno de estos relatos se busca y se construye, reconstruyendo así con el lector al niño que fue y que desde el adulto escribe. Ese niño que en cada uno de nosotros vive y que algunos hemos aislado por sentirlo un estorbo para nuestras nuevas responsabilidades. Saramago no lo entiende así. Al contrario, lo expone, lo exhibe y así nos muestra que él, como muchos, vive en armonía con el niño que fue.

Para mí que él, el niño, es quien le dicta, como el tío Ceferino a Rulfo, sus historias. Estas pequeñas memorias me lo dijeron.

Roberto Rivadenerya


Las pequeñas memorias
José Saramago
Alfaguara. México DF, 2007.
179 págs.