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11.4.08

El bien morir

Hoy se publicó una encuesta con los resultados en torno a la eutanasia o bien morir. De acuerdo con el estudio 59% de los mexicanos están de acuerdo con aplicar la eutanasia. Curiosamente los porcentajes de aprobación más altos provienen de aquellos entre 18 y 45 años, los que están lejos de la probabilidad de encontrarse en un caso en el que se tenga que decidir si deben seguir o no conectados. Las personas de más de 56 años desaprobaron en 50% la decisión por su vida. Por supuesto que siempre será más fácil decidir entre la vida y la muerte cuando esta última se nota lejana. ¿A ti te gustaría que te desconectaran o "durmieran" si no tuvieras la capacidad para tomar esa decisión?

5.11.07

Día de muertos: una fiesta muy mexicana

En México tenemos una tradición que se remonta a nuestras culturas mesoamericanas. A muchos extranjeros les resulta curiosa. Quienes han visto los altares de muerto que preparamos con ocasión de ese día (2 de noviembre) quedan sorprendidos. La foto que tomé este fin de semana en Ciudad Universitaria (UNAM) es un ejemplo de ello. "El solitario mexicano ama las fiestas y las reuniones públicas. Todo es ocasión para reunirse. Cualquier pretexto es bueno para interrumpir la marcha del tiempo y celebrar con festejos y ceremonias hombres y acontecimientos. Somos un pueblo ritual. Y esta tendencia beneficia a nuestra imaginación tanto como a nuestra sensibilidad, siempre afinadas y despiertas. El arte de la fiesta, envilecido en casi todas partes, se conserva intacto entre nosotros. En pocos lugares del mundo se puede vivir un espectáculo parecido al de las grandes fiestas religiosas de México, con sus colores violentos, agrios y puros y sus danzas, ceremonias, fuegos de artificio, trajes insólitos y la inagotable cascada de sorpresas de los frutos, dulces y objetos que se venden esos días en plazas y mercados", nos dice Octavio Paz. Continúa páginas adelante: "La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. Toda esa abigarrada confusión de actos, omisiones, arrepentimientos y tentativas —obras y sobras— que es cada vida, encuentran en la muerte, ya que no sentido o explicación, fin. Frente a ella nuestra vida se dibuja e inmoviliza. Antes de desmoronarse y hundirse en la nada, se esculpe y vuelve forma inmutable: ya no cambiaremos sino para desaparecer. Nuestra muerte ilumina nuestra vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo nuestra vida."

El siguiente párrafo ilustra nuestra visión mortuoria: "Para los antiguos mexicanos la oposición entre muerte y vida no era tan absoluta como para nosotros. La vida se prolongaba en la muerte. Y a la inversa. La muerte no era el fin natural de la vida, sino fase de un ciclo infinito. Vida, muerte y resurrección eran estadios de un proceso cósmico, que se repetía insaciable. La vida no tenía función más alta que desembocar en la muerte, su contrario y complemento; y la muerte, a su vez, no era un fin en sí; el hombre alimentaba con su muerte la voracidad de la vida, siempre insatisfecha. El sacrificio poseía un doble objeto: por una parte, el hombre accedía al proceso creador (pagando a los dioses, simultáneamente, la deuda contraída por la especie); por la otra, alimentaba la vida cósmica y la social, que se nutría de la primera." Entonces distingue entre los ritos aztecas y los cristianos: "Para los antiguos aztecas lo esencial era asegurar la continuidad de la creación; el sacrificio no entrañaba la salvación ultraterrena, sino la salud cósmica; el mundo, y no el individuo, vivía gracias a la sangre y a la muerte de los hombres. Para los cristianos, el individuo es lo que cuenta. El mundo —la historia, la sociedad— está condenado de antemano. La muerte de Cristo salva a cada hombre en particular. Cada uno de nosotros es el Hombre y en cada uno están depositadas las esperanzas y posibilidades de la especie. La redención es obra personal."

La muerte nos acompaña, está con nosotros, en nuestras casas: "Por otra parte, la muerte nos venga de la vida, la desnuda de todas sus vanidades y pretensiones y la convierte en lo que es: unos huesos mondos y una mueca espantable. En un mundo cerrado y sin salida, en donde todo es muerte, lo único valioso es la muerte. Pero afirmamos algo negativo. Calaveras de azúcar o de papel de China, esqueletos coloridos de fuegos artificiales, nuestras representaciones populares son siempre burla de la vida, afirmación de la nadería e insignificancia de la humana existencia. Adornamos nuestras casas con cráneos, comemos el día de los Difuntos panes que fingen huesos y nos divierten canciones y chascarrillos en los que ríe la muerte pelona, pero toda esa fanfarronada familiaridad no nos dispensa de la pregunta que todos nos hacemos: ¿qué es la muerte? No hemos inventado una nueva respuesta. Y cada vez que nos la preguntamos, nos encogemos de hombros: ¿qué me importa la muerte, si no me importa la vida?"

Todo lo citado aquí lo extraje de El laberinto de la soledad, de nuestro premio Nobel 1991. Es un rito, una tradición que encanta, fascina, contagia a quien la presencia. Reírnos de la muerte como forma de alabanza no deja de ser sui generis. No sólo reírnos, revivirla para verla de frente, hablarle y hacer que nos hable; encararla para, tal vez así, vivir en paz con la idea de que algún día habremos de morir.

22.10.07

Obituario del día que nací

135,724 People

JustSayHi - Dating

De acuerdo con una página de internet, este es el número de personas que murieron el día que nací. Hechos que sucedieron en 1976 y otros datos curiosos:

Natural disasters in 1976
Groundhog Day gale of 1976
Hurricane Liza (1976)
1976 Tangshan earthquake

People who died on August 27 (various years)
2007 - Emma Penella, Spanish actress
2006 - Jesse Pintado, Mexican-born guitarist (Napalm Death)
2006 - Maria Capovilla, oldest woman alive from 2004-2006
2006 - Hrishikesh Mukherjee, Indian film director
2005 - Seán Purcell, Gaelic footballer
2004 - Willie Crawford, American baseball player
2003 - Pierre Poujade, French politician
2001 - Michael Dertouzos, Greek internet pioneer, Director of the M.I.T. Laboratory for Computer Science
2001 - Abu Ali Mustafa, leader of Popular Front for the Liberation of Palestine (assassinated)
1999 - Hélder Câmara, Brazilian Roman Catholic archbishop
1996 - Greg Morris, American actor
1990 - Stevie Ray Vaughan, American guitarist
1988 - William Sargant, British psychiatrist
1981 - Valery Kharlamov, Soviet Union ice hockey player
1980 - Douglas Kenney, American humorist
1979 - Earl Mountbatten, British admiral and statesman (assassinated)
1975 - Haile Selassie I, Emperor of Ethiopia
1971 - Margaret Bourke-White, American photo-journalist
1971 - Bennett Cerf, American publisher and television personality
1969 - Erika Mann, German writer and daughter of Thomas Mann
1969 - Ivy Compton-Burnett, English novelist
1968 - Princess Marina, Duchess of Kent
1967 - Brian Epstein, English manager of The Beatles
1965 - Le Corbusier, Swiss architect
1964 - Gracie Allen, American actress and comedienne
1963 - Allama Mashriqi, Pakistani scholar and politician
1963 - W.E.B. DuBois, American civil rights activist and scholar
1963 - Garrett Morgan, American inventor
1958 - Ernest Lawrence, American physicist, Nobel Prize laureate
1949 - Leaders of Second East Turkestan Republic die in a plane crash.
1948 - Charles Evans Hughes, U.S. Supreme Court justice
1944 - Georg von Boeselager, German nobleman
1931 - Francis Marion Smith, American borax magnate
1931 - Frank Harris, Irish author and editor
1929 - Herman Potočnik Noordung, Slovenian rocket scientist
1909 - Emil Christian Hansen, Danish fermentation physiologist
1875 - William Chapman Ralston, American banker
1871 - William Whiting Boardman, American politician
1773 - Friedrich Wilhelm von Seydlitz, Prussian general
1748 - James Thomson, Scottish poet
1664 - Francisco Zurbarán, Spanish painter
1635 - Félix Lope de Vega, Spanish poet and playwright
1590 - Pope Sixtus V
1577 - Titian, Italian artist
1572 - Claude Goudimel, French composer
1545 - Piotr Gamrat, Polish Catholic archbishop
1521 - Josquin Des Prez, Flemish composer
1450 - Reginald West, 6th Baron De La Warr, English politician
1394 - Chokei, Emperor of Japan
1312 - Arthur II, Duke of Brittany
542 - Saint Caesarius of Arles

14.8.07

Aproximación política a la idea de la muerte

Como de costumbre, venía leyendo en el metro. En esta ocasión disfruto de La idea del hombre de Eduardo Nicol. Hasta donde llevo leído ha resultado un libro sumamente interesante. El enfoque de Nicol es novedoso por los giros que da y por la manera en la que va abordando los temas. Combina la dialéctica hegeliana con fenomenología en cada párrafo.

También para variar, justo cuando estaba a punto de descender del vagón en la estación correspondiente para llegar a mi trabajo me topé con una de esas frases lapidarias que lo dejan a uno atónito y con la cabeza dando vueltas. Cito: "Para que el hombre pueda ser hombre de acción, o sea animal político en sentido aristotélico, es menester que haya filosofado sobre la muerte: que haya extraído de su fondo mismo los elementos más o menos rudimentarios e informes de una filosofía de la vida".

Cuando lo leí no pudo sino remitirme a todas las entradas anteriores que en este blog he dejado con motivo del tema de la muerte. "¡Claro!", pensé, "por eso dicho tema me obsesiona tanto y lo pienso tanto". Lo había pincelado mediante la aproximación filosófica con las palabras de Sócrates cuando sentencia que "la filosofía es un prepararse para morir" (Fedón). Esta idea la toma Nicol y la desarrolla bajo nuevas luces. Mencionar que filosofar sobre la muerte es necesario para convertirse en un hombre de acción, es decir, para tener una filosofía de la vida, puede resultar paradójica y hasta contradictorio. Pero precisamente es esta contradicción la que sostiene la veracidad y contundencia de la afirmación.

La realidad no se comprende sino por sus contrarios. El frío se entiende y explica por medio del calor y viceversa. Lo alto por lo bajo y lo masculino por lo femenino. Sólo comprendiendo lo que una de las partes correspondientes es podemos realmente conocer lo otro, lo distinto. Nunca podría entender cabalmente el concepto de frío si nunca antes he padecido calor. Entre la vida y la muerte sucede lo mismo. Dado que no podemos experimentar la muerte y luego compararla con la vida para así tener la muestra entre lo que uno y otro es, lo que se tiene que hacer es pensar en ella. Pensando, filosofando sobre la muerte es posible saber en su totalidad lo que es la vida. Si quieres entender lo que es la vida, tienes que pensar en lo que es la muerte. También es posible vivirla paralalamente al sufrir la pérdida de un ser cercano a nosotros. Si bien no es personal, sí conlleva una parte de uno mismo.

Cierro esta disertación con otra cita de Nicol: "Toda filosofía de la vida parte de una reflexión sobre la muerte. Y es muy notable el hecho de que en los orígenes de la filosofía griega, lo mismo en los religiosos que en los políticos, esté presente la idea de la muerte. La primera idea filosófica que surge de la religión griega es la idea de la inmortalidad. Si le es posible al hombre, en la experiencia mística, entrar en comunión con la divinidad, ello sólo puede ser posible porque haya en su ser algo que lo emparente con esa divinidad. La idea de que haya en el hombre ese algo más que humano, ese quid divinum, le garantiza la supervivencia después de la muerte. Pues, en efecto, la comunicación directa con la divinidad será, tanto más posible cuando el cuerpo ya no viva, cuanto que ha sido ya lograda en vida de ese cuerpo. En otros términos: la muerte se presenta, cuando ya la idea de inmortalidad ha proyectado su luz en la mente humana, como un éxtasis definitivo".

26.6.07

Una aproximación literaria a la idea de la muerte

"A veces la muerte inmortaliza: así pensé al verlos, con el espanto y con la indiferencia que me revisten desde hace años; a veces la murte vuelve célebre a quien la ha sufrido, rescata al yacente de la futilidad y le otorga una fama que jamás alcanzó mientras vivía, o al menos modifica su figura, borra sus altibajos, sus miserias y temores, y lo convierte en objeto de exhibición -en cadáver-, ataviado con una imagen postrera, única e inmutable ya, que desde ese instante será recordada para siempre, con asco o admiración, como si nunca hubiese tenido otra. A veces la muerte no conduce al olvido sino a la sustitución: el muerto halla una nueva existencia en los ojos de quienes lo han visto, y entonces su deceso trae al mundo un nuevo ser, como si se produjera un alumbramiento, el de un ser ni querido ni deseado que ahora carga con el peso de su inmortalidad, la incertidumbre y el tránsito es reconocer que esa muerte que inmortaliza, ese acto fulminante que hace del incógnito un héroe o un villano -en todo caso alguien memorable-, ni siquiera depende del cadáver. Porque la muerte no es, ni siquiera en el suicidio, una decisión racional o consentida: sorprende incluso al moribundo y, cuanto más inesperada o arbitraria, mayor temor e irritación provoca en quienes sobreviven, y más grande es la posibilidad del muerto de acceder a lo eterno (a la pobre eternidad que cabe en las neuronas de los hombres). Así, esa última imagen -esa luz-, trágica o cómica, digna o ridícula, o atroz, se torna imborrable, la máscara que sustituirá al rostro enterrado, sin importar que el sujeto hubiese sido lúdico con una muerte trágica o sobrio con un fin degradante. La muerte es, a la postre, lo único que del muerto ha de quedarnos."

Jorge Volpi

3.6.07

Ma'at, Yoda y el Ave Fénix - Nuevas aproximaciones a la idea de la muerte


Ma'at

En el antiguo Egitpo existía la creencia de que al morir uno debía pasar por un proceso riguroso antes de ingresar a ese tan deseado reino, el de los muertos. Todo comenzaba con lo que ellos mismos llamaban la "Pesada del Corazón" y que los griegos tradujeron como Psicostasia. En este momento, el difunto llegaba al Juicio del Corazón donde su Corazón sería pesada para determinar el grado de justicia que tuvo mientras vivía. Éste se colocaba en una balanza y su peso debía ser el equivalente al de una pluma de ave. Si su Corazón pesaba más que eso, entonces era devorado por Ammit, La Comedora. De esta forma le era impedida la Vida Eterna y su existencia sucumbía en ese instante, adquiriendo, de esta forma, una segunda muerte. Si, por el contrario, su corazón era tan ligero como la pluma, Ma'at, diosa de la justicia y encarnación de la verdad, le permitía el ingreso al Reino de Osiris. La vida, para los egipcios, era una dedicación para vivir en la muerte, lo cual es una contradicción apasionante.Yoda y Anakin

En Episodio III: La venganza de los Sith hay un diálogo entre el Maestro Yoda y el Caballero Jedi, Anakin Skywalker sobre el tema de la muerte. A continuación se lee:

YODA
Premonitions . . . premonitions . . . Hmmmm . . .
these visions you have . . .
ANAKIN
They are of pain, suffering, death . . .
YODA
Yourself you speak of, or someone you know?
ANAKIN
Someone . . .
YODA
. . . close to you?
ANAKIN
Yes.
YODA
Careful you must be when sensing the future, Anakin. The
fear of loss is a path to the dark side.
ANAKIN
I won’t let my visions come true, Master Yoda.
YODA
Rejoice for those around you who transform into the Force.
Mourn them, do not. Miss them, do not. Attachment leads to
jealousy. The shadow of greed, that is.
ANAKIN
What must I do, Master?
YODA
Train yourself to let go of everything you
fear to lose.


Al margen de lo que es posible extraer de aquí es una gran lección sobre el desprendimiento material que los seres humanos debemos aprender en vida pero, ¿es posible adquirir este grado de desprendimiento?

El Ave Fénix

Esta es un ave que ha sido cobijada por varias culturas dada la fuerza de su simbolismo. Se menciona que era del tamaño de un águila, de plumaje rojo anaranjado con algo de amarillo (incandescente) y muy fuerte con su pico y sus garras. Para los egipcios representaba la inmortalidad, en el reino medio (léase oriente medio) era asociada con Venus y se pensaba que era la guía del sol. Los cristianos la adoptaron como símbolo de la resurrección. Se cuenta que cuando Adán y Eva fueron desterrados del paraíso hubo un único animal que no comió de la manzana prohibida y fue precisamente el Ave Fénix. Al momento de ser expulsados por el ángel, su espada arrojó una chispa que incendió el nido del Fénix. Sin embargo, por haber sido fiel se le concedieron algunos dones, uno de los cuales es la capacidad para resurgir de sus propias cenizas. Así, cuando le llegaba la hora de morir, el ave depositaba un huevo en su nido, el cual después de tres días ardía quemando todo, pero de lo cual surgía un nuevo Fénix. Al parecer, cada 500 años se vivía este espectáculo. Sin duda es una de las figuras más utilizadas para representar no sólo el triunfo sobre la muerte, sino sobre muchas otras cosas. Los mitos son tan necesarios para la verdad como la verdad para elaborar nuevos mitos. La pregunta sigue siendo, ¿qué es la muerte?

23.5.07

Tres aproximaciones a la idea de la muerte

Aproximación cómica

Ayer por la noche -aunque debería decir madrugada pues era la 1am- prendí la tele para relajarme del día y poder dormir. Justo estaba por iniciar uno de mis programas favoritos, According to Jim. Decidí que lo vería y me enfundaría en las sábanas. Comienza el programa: Jim está ordenando la casa y dejando todo impecable. Sus hijos, asombrados, le preguntan qué le pasa, él no es así. Jim contesta que quiere que la casa luzca impecable pues Cheryl, su esposa, regresará pronto del funeral del tío Donald y seguro estará triste. Una de sus hijas intrépidamente le pregunta: "¿Qué sucede después de que uno muere?" Con naturalidad y aires de sapiencia Jim le responde que la gente llora mucho y luego vende la ropa. La verdad es que la respuesta de Jim no está alejada de lo que los seres humanos solemos hacer. Yo tengo mucha ropa de parientes cercanos, lejanos y no parientes que ha llegado a mi clóset. Lo que es una verdad contundente es que la gente llora mucho.

Aproximación filosófica

Sócrates fue condenado a muerte bajo los cargos de corromper a la juventud y de impiedad, el cual se dividía en que no creía en los dioses de la ciudad al mismo tiempo que introducía nuevos dioses. En la Apología de Sócrates se muestra que los argumentos de Anito, Melito y Licón son infundados y la verdadera razón para condenarlo era el peligro intelectual que representaba para las élites en el poder. En el Fedón se describe el momento en el que bebe la cicuta, el veneno que lo mataría. Sócrates está en una celda charlando con sus amigos sobre la inmortalidad del alma. En eso entra Jantipa, su esposa, echa un mar de lágrimas y gritando desesperadamente. Sócrates pide que se la lleven pues desea pasar sus últimos momentos con sus amigos en paz, sin los aspavientos de su mujer. Critón, preocupado por su maestro, le sugiere que se escape, que incluso ya sobornó a un guardia para que pueda irse y seguir viviendo. La integridad de Sócrates se muestra cuando éste comenta que en primer lugar no se irá de allí pues si no puede hacer filosofía allí en Atenas, no le interesa hacerla en otro lugar y dejar de hacer filosofía no puede ser una opción. Además, menciona, no hay que temer la muerte y sentencia: "La filosofía es una preparación para la muerte" (66e). Aquél filósofo que tema a la muerte no ha comprendido lo que es la Verdad. “¿Consideramos que la muerte es algo? [...] ¿Acaso es otra cosa que la separación del alma del cuerpo? ¿Y el estar muerto es esto: que el cuerpo esté solo en sí mismo, separado del alma, y el alma se quede sola en sí misma separada de cuerpo? ¿Acaso la muerte no es otra cosa sino esto?” (Fedón, 66c y ss.). Y más adelante agrega: "[...] y entre éstos, los que se han purificado suficientemente por medio de la filosofía, viven absolutamente sin cuerpo por todo el tiempo siguiente y llegan a moradas aún más bellas que las anteriores, que no es fácil describir ni alcanza ahora el tiempo. [...] es necesario no ahorrar esfuerzo para participar, durante la vida de la virtud y la sabiduría. Bella es, en efecto, la recompensa, y grande la esperanza” (Fedón, 114c). Interesante. Dado que un filósofo busca en su vida la verdad debe comprender que ésta no será hallada en plenitud aquí sino cuando el alma haya logrado librarse del encarcelamiento del cuerpo.

Aproximación vivencial

Hace ya varios años murió mi padrino de bautizo. De él aprendí a apreciar mejor la música, a Remedios Varo, el gusto por la traducción (él se dedicaba a traducir del inglés al español manuales de medicina y muchas otras cosas más), los bóxer (siempre lo recuerdo con sus dos perros junto a él) y muchos buenos modales. Conviví poco con él pero me llevé buenas cosas de las ocasiones en las que estaba en su compañía. El velorio lo llevamos a cabo en una funeraria cerca de Bucarelli. Como suele ser costumbre, la gente cercana al difunto se aproxima al féretro para charlar unos momentos con él. Nunca antes lo había hecho. Me acerqué para agradecerle por todo lo que de él había aprendido. Me llevé una impresión bastante fuerte al verlo. Nunca antes había visto un muerto. La imagen que inmdiatamente me vino a la mente fue la de un muñeco de cera. Quedé pasmado ante la inanimación de quien un día antes aún era mi tío. "¡Wow!", pensé, "este cadáver definitivamente está exento de alma". No sé si el alma sea la que realmente nos otorga la animación como afirmaba Aristóteles, pero es un hecho que al morir no sólo tu cuerpo físico deja de funcionar. Estoy convencido -y al ver a mi tío confirmé mi convencimiento- que los seres humanos poseemos alma y que al morir se desprende del cuerpo y vaga en otra dimensión. Seguro esuchó mis pensamientos y pudo ver a todos los que estuvimos allí cuando él ya no era ese cuerpo.

13.2.07

Una muerte estelar

Es impresionante. Aquí hay otra muestra de la impermanencia: el universo. La imagen que ustedes están viendo es la de una estrella. Es hermosa y sublime. Tan solo imaginar que lo que estamos viendo debe tener sus cientos de miles de miles de kilómetros, que de un haz de luz al otro debe haber tal vez un par de años luz es motivo para que cualquiera quede atrapado con la imagen. Lo curioso es que algo que resulta tan bello conceptualmente genera tristeza. Estamos frente a una estrella que está muriendo, conocida como la Nebulosa de Hélix y que Pearl Jam utilizó como portada de su disco Binaural. ¿Es muy difícil imaginar que así es la muerte? De hecho, somos polvo estelar. Gracias a los miles de millones de millones de años de evolución de gases y materia cósmica nuestro planeta logró ser un lugar hóspito donde seres tan diversos han evolucionado siendo uno de dichos seres nosotros. ¿Por qué no entonces pensar que la muerte de un ser humano cósmicamente es tan bella como la de una estrella? Finalmente, algo del universo corre por nuestras venas.


*Sus comentarios ayudan a mantener vivo este blog y así evitar que muera.

9.2.07

La impermanencia

Antier por la noche me enteré de que un alumno que tuve cuando daba claess en prepa se había suicidado. ¡Madres!, pensé. ¿Qué pasa por la cabeza de un chavo de 16-17 años para llevar a cabo un acto como ese? Comencé a recordar cómo era él como alumno. No era brillante, era diferente a los demás, muy introvertido, con problemas como todos los adolescentes pero no había nada que a mí me dijera que tenía una depresión tal que lo llevara un día a buscar quitarse la vida. Y probablemente no la tenía en ese momento. Tal vez un desamor, una distorsión de la realidad o una curiosidad. No lo sé. Comencé a pensar en varias cosas.

Una de las cosas que pensé es que ahora él sabe lo que es estar del otro lado, en ese otro plano existencial. Tal vez me está viendo en este momento, me decía a mí mismo. Tal vez, incluso, pueda leer mis pensamientos antes de que salgan de mi boca. Wow, al tomar una decisión tan difícil puede que haya adquirido habilidades para nosotros desconocidas. Qué interesante. Uno de mis profesores en la carrera alguna vez nos comentó que a él le gustaba leer al menos una vez al año la Apología de Sócrates y que después de haberlo leído tantas veces llegó a una conclusión: Sócrates no buscó huir de su condena porque tenía curiosidad, quería saber qué era la muerte. Tras leer el Fedón es posible agregar sustento a dicha idea: la filosofía es un preparse para la muerte. Los argumentos que desarrolla Platón en dicha obra para, en boca de Sócrates, explicar porque la muerte debe ser para todo filósofo un objetivo constante no los desarrollaré aquí. Sin embargo, la idea es muy interesante.

Para los budistas los Occidentales estamos muy poco preparados para morir. De hecho, la educación tanatológica es poca o prácticamente nula. Pero algo es muy cierto, nada en esta vida, en este mundo es permanente. Heráclito tenía razón: todo es movimiento. Basta un poco de observación para comprobarlo. Todos los días células de nuestro cuerpo mueren y otras nacen; a nivel celular nunca somos la misma persona. Todos los días los árboles pierden hojas y brotan retoños. Nuestra sangre se renueva a diario al igual que el aire. Incluso nuestros pensamientos están en movimiento a cada segundo (incluso dormidos). ¿Por qué entonces pensamos en la permanencia corporal, material como si fuera absoluta? Por salud mental y emocional debemos reconocer que todo lo que nosotros conocemos tiene principio y fin -nosotros incluidos.

Es frecuente asociar las pérdidas materiales con la muerte o la tragedia. Sin embargo, pienso que esto es debido a una cultura -la que vivimos- donde se exalta el cuerpo y los bienes materiales. El ser no es un objeto como una mesa; trasciende a ello. Liberar nuestras ataduras materiales en vida nos permitirá vivir una mejor muerte -en carne propia y en carne ajena. La huida del cuerpo de alguien no nos debería afectar tanto. Hay que educarnos en la muerte desde pequeños. No hay opción. Como ya lo he mencionado antes, es lo único que tenemos seguro: moriremos y también lo harán muchas personas que queremos y conocemos. Leyes de la vida.

Mientras escribí este texto escuchaba el Requiem de Berlioz. Dedico estas notas a quien ha trascendido en la impermanencia.

18.1.07

Mi muerte

Como lo he platicado ya en este blog, la muerte es un tema que veo natural.

En mi adolescencia tardía me puse a penar sobre mi muerte. Había asistido a varios funerales y siempre me desagradaba el llanto de quienes allí están. Entonces pensé qué es lo que a mí me gustaría que pasara cuando me muera. Enumero mis deseos mortuorios.

1. Quiero ser enterrado (no incinerado).
2. Si mi familia decide llevar a cabo un velorio (cosa harto probable) me gustaría que hubiera un guitarrista capaz de interpretar el Concierto de Aranjuez y que junto con ese tocara otras piezas de Bach, Mozart, Beethoven y demás repertorio clásico.
3. Me gustaría que contaran chistes y evitaran el llanto.
4. Cada asistente al entierro debe escribir un pensamiento (puede ser un poema) y arrojarlo junto con la tierra que me sepulta.
5. Sembrar un árbol (de preferencia Ahuehuete) sobre mi tumba (¿no sería hermoso un cementerio que en lugar de lápidas esté lleno de árboles, que se convierta en un bosque?).
6. Colocar en la bolsa de mi camisa una foto de mi familia (así los cuidaré desde el más allá).
7. Colocar un letrero junto al árbol donde se diga que ese árbol ahora lleva mi nombre.
8. El epitafio debe estar pirograbado y decir lo siguiente: "Aquí yacen los restos del hombre que alimentará al árbol".
9. Vestirse todos de blanco.
10. Donar mis órganos funcionales.

No existe ningún orden de importancia. Muerto, las jerarquías que imperan en este mundo seguro no serán las mismas que las que habrá en el otro. Probablemente allí el tiempo sea otro.

Nunca será prematuro planear lo único que tienes seguro en la vida, lo único de lo que nadie se escapará.

11.1.07

La muerte

Tal vez sea muy insensible, racional o realista, pero nunca he entendido por qué la gente sufre tanto cuando alguien muere. ¿Es tan fuerte el apego material que tenemos hacia nuestros seres queridos que ver cómo han dejado la existencia material nos provoca angustia, dolor y llanto?

No comprendo por qué la seriedad en los velorios y las caras largas. ¿Por qué el luto? ¿Por qué el negro? Alguna vez escuché un dicho que decía lo siguiente: "Cuando un bebé nace todos están felices y él está llorando; cuando alguien muere él tiene en su rostro una expresión de paz y el resto lloran".Por el momento no existen datos científicos que nos comprueben que existe algo después de la muerte. Sin embargo, tampoco que digan lo contrario. La muerte es la última incógnita que el hombre debe resolver en su vida, por eso queda guardada para los últimos instantes de la misma. Cuando el ser agoniza, allí se le revela el misterio. Morir, me parece, sólo mutar. Es una metamorfosis dimensional para la cual el paso previo sea esta vida, vivir aquí.

Recuerdo el día que mi abuelo, el más querido, de quien aprendí tanto y a quien tanto de mí le debo, murió para mí fue un día normal con un acontecimiento extraordinario, no distinto a cuando uno está en la sala de urgencias con una pierna fracturada. Murió en casa de mis papás un sábado. Días anteriores había comprado boletos para ir a un partido de futbol ese día. El partido era a las 5 de la tarde y el velorio comenzaría como a las 9 o 10 de la noche pues previamente debían llevarse a cabo todos los trámites burocráticos que certificaban que mi abuelo había muerto. Pensé entonces que si mi abuelo pudiera comunicarse conmigo me alentaría a ir al partido, finalmente, mi pasión por los deportes depende mucho de él. Y así fue, nos fuimos mi hermana y unos amigos al partido. Saliendo de él nos vimos con mis padres y demás familia en el velatorio.

Pienso que no aceptar la muerte es no aceptar la vida, porque la una implica necesariamente a la otra. No aceptar la vida es negar lo que somos: Carne, ideas, ilusiones y algo más.

Por la noche pensé: "Mi abuelo vive ahora otra vida". Tal vez estoy equivocado, pero tú y yo sabremos eso cuando escuchemos el llamado de la Catrina.