El tiempo es relativo. La sentencia einsteniana pesa sobre todos. Yo mismo lo he afirmado toda mi vida, el tiempo no solo es relativo, tal vez ni existe. Sin embargo, en este mundo hemos creado este concepto: el tiempo. Junto con su creación está su medición (también inventada por los hombres). Un minuto es tan relativo como el valor de un peso; sin embargo, existen ambos y tienen su función en el mundo. El primero nos permite coordinarnos mejor y el segundo organizarnos --no sé si mejor--.
Soy amante de la puntualidad. Me molesta llegar tarde a una cita --la que sea--, me parece un acto descortés. Finalmente, nos guste o no, inventamos los segundos, minutos, horas, días, semanas, meses... y no podemos evitarlo. Si alguien te cita a las 10 de la mañana para una cita de trabajo, tiene que estar uno a las 10 de la mañana --o cinco minutos antes--. Puede argumentarse relatividad al respecto. Sin embargo, la medición del tiempo, como el vocabulario, es una invención del hombre. Creo que ser puntual no le hace daño a nadie, ni limita su creatividad (¿a qué vino esto último? Seguro en su momento saldrá).
